Las cuatro estaciones de Piazzolla, Royal concertgebouw

En un excelente concierto en 2014, de la Royal Concertebouw Orchestra de Holanda se rindió homenaje a los dos genios que con sus obras recrearon Las estaciones: Vivaldi y Piazzolla.

Por desgracia el concierto completo no está disponible en youtube.

Pero compartimos la obra de Piazzolla en sus cuatro estaciones que están disponibles en el canal del solista Liviu Prunaru (violín) comenzando con la estación que estamos transitando en el  hemisferio sur, Otoño.

Para disfrutar!

 

 

Invierno

 

 

Primavera

 

 

Verano

 

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Adiós al gran inspirado del tango: Horacio Salgán

 

El maestro Horacio Salgán falleció el pasado 19 de agosto. Para Gabriel Plaza de Clarín constituyó “el eslabón perfecto entre la tradición y la modernidad del tango”, y en efecto Salgán con su original concepción del tango  fue el impulsor de lo que se conoció  como “tango de vanguardia”.    

Es que Salgán era un gran inspirado: “-Maestro le preguntó su alum na (Natalia Figueroa), ¿cómo se le ocurre toda esta música?. Señaló mirando hacia el Cielo le respondió -“Escribo lo que me dictan”. 

 

 

Nacido en Buenos Aires el 15 de junio de 1916, comenzó a estudiar el piano a los 6, gracias a su padre y a los 13 ya era el mejor del conservatorio. Debido a  necesidades económicas a los 14 años empezó a trabajar tocando piano en matinés, bailes, casamientos  y como organista de iglesia.

Horacio SalgánA los 18 se sumó al plantel de Radio Belgrano. Acompañó al dúo folclórico Martínez-Ledesma. A los 20 años fue descubierto por Roberto Firpo , quien lo contrató para su orquesta típica. Ese mismo año (1936) debutó como arreglador de la orquesta de Miguel Caló. A fines de 1942 realizó su primera grabación (en RCA), y en 1944 creó su propia orquesta. Lo despidieron de Radio Belgrano y más tarde del sello RCA porque consideraban que su orquesta sonaba «rara» ( disonancias) y su cantante Edmundo Rivero cantaba «mal». Su orquesta duró hasta 1947, entonces Salgán se dedicó a componer y a enseñar, y en 1950 regresó con una nueva orquesta. En ese año también grabó con Piazzolla, En 1957 conoció al guitarrista Ubaldo de Lío. En 1960 formó y dirigió el Quinteto Real, cuyo objetivo era crear tangos instrumentales diseñados más para escuchar que para bailar. Fue uno de los grupos de tango más sólidos integrado por ,Enrique Mario Francini: violín, Pedro Laurenz: bandoneón, Ubaldo de Lío: guitarra, Rafael Ferro: contrabajo.   En 1970 tocó en el Lincoln Center ( Nueva York) y en 1972 en el Teatro Colón . En 1973 grabó su Nuevo Quinteto Real, el disco “ Los cosos de Buenos Aires”. Participaron de ese nuevo quinteto, los consagrados músicos Antonio Agri  y Leopoldo Federico.

 

 

El legado de Salgán se acerca a las  400 obras. Su uso del piano es casi orquestal. Por eso las obras resultan bastante difíciles. Se considera el único tanguero abstemio: «Para muchos, yo era el gil del ambiente. Se preguntaban: “¿Y este tipo cómo se divierte?”. Pero nunca me aburrí. Sólo puedo decir que siempre tuve otras maneras personales de divertirme» afirmó.

En 1998 actuó en “ Tango, no me dejes nunca”.  En 2005 recibió el Premio Konex al mejor músico popular de la década. Su última actuación ante un público masivo fue en 2010, en los festejos por el Bicentenario. Allí tocó por última vez junto a su amigo y compañero Ubaldo de Lío (1929-2012). En la edición 2016 del Mundial de Tango se planeó homenajearlo con “Celebración Salgán” pero el pianista luego de  cumplir los 100 el 15 de junio pasado falleció horas antes de que el festival lo recibiera.

Recomendaciones en video para conocerlo más:

  • “El café de de los maestros” (2008) dirigido por Miguel Kohan.
  •  “Salgán & Salgán” (2015) de Caroline Neal.

Dos versiones de Don Alfredo, de Ramiro Gallo

Compartimos dos versiones de la composición “Don Alfredo” del maestro Ramiro Gallo. El tango fue compuesto en honor a  Alfredo Gobbi, uno de los más grandes compositores de tango. Excelentes ambas!

 

Ramiro Gallo – Don Alfredo (Tango)
Para Orquesta de Cuerdas.

Orquesta de Cámara ARTIS
Dirección: Marta Luna
Concertino: Elías Gurevich
Teatro Colón. Ciclo Intérpretes Argentinos.
21 de Setiembre de 2014

 

 

 

 

El quinteto del violinista Ramiro Gallo en el Almagro Tango Club, el viernes 7 de marzo de 2014, interpreta el tango dedicado a Alfredo Gobbi, “Don Alfredo”.
Dirección Musical: Ramiro Gallo; bandoneón: Lucía Ramírez; guitarra eléctrica: Santiago Vera Candioti; piano: Adrián Enríquez; contrabajo: Marcos Ruffo. Todos los temas ejecutados en ese concierto pertenecen a Ramiro Gallo.

 

Y Camandulaje de Alfredo Gobbi

Nota del diario Clarin: Victor Lavallén: Todos los yeites del tango

Compartimos la nota del Diario Clarin (Argentina) del 17/06/2016 escrita por Ariel Pérez Guzmán.

Víctor Lavallén: todos los yeites del tango

Historias de vida: Ariel Pérez Guzmán

 

Victor Lavallén. Foto: Lucía Merle

Victor Lavallén. Foto: Lucía Merle.

 

Están por llegar los músicos de la Orquesta Escuela de Tango Emilio Balcarce. Hay ensayo, como todos los martes y jueves. “Yo lo que puedo hacer es enseñarles un poco los yeites de la orquesta, porque los chicos que vienen ya son muy buenos”, dice el maestro del bandoneón Víctor Lavallén, director de la orquesta desde 2011 y figura del tango porteño.

Su historia empezó con una trompeta, a los 8 años, imitando a Louis Amstrong y a Harry James y deslumbrado con las big bands de jazz. “Yo soy de Rosario y vine de muy chiquito, con mi mamá y mis dos hermanas. Vine a vivir a Palermo, en esta misma calle, en Gorriti. ¿Y sabés quién vivía a una cuadra? Aníbal Troilo, el gordo Pichuco. Mi vieja andaba con la madre, así como vecinas. Pero yo al tango no le daba bola. Pero le dijeron a mi vieja: ‘Ojo, mire que la trompeta es medio peligrosa, por los pulmones’, qué se yo, todo mentira, antes estaban esas creencias raras”.

Toda una familia de músicos la de Víctor: abuelo, padre y tío bandoneonistas, y todos hinchas del tango. “Así que a los 11 ó 12 años empecé a estudiar bandoneón con Eladio Blanco, que era músico de D’Arienzo. Tenía un montón de alumnos, como 100 tenía, mirá vos la cantidad … Antes había mucho trabajo y faltaban músicos, entonces este maestro mandaba alumnos a algunas orquestas. Y resulta, cuando yo ya tenía 14, que hubo una vacante en una orquesta que se llamaba Los Serrano y tocaba en Picadilly. Sabés … me sacaron a escobazos. Me aguantaron una semana y me llamó el director: ‘No, pibe, usted no ve una. Tiene que empezar con orquestas de barrio’. Y tenía razón. Pero quedé hecho bolsa, no quería tocar ni estudiar más … Y a la semana el maestro me dice: ‘Me llamaron los tipos de la orquesta y quieren que vayas’, ‘¿Pero cómo?’, le digo yo, ‘Si me echaron’. Claro, como no había músicos y había baile todos los días … Nosotros estábamos en Picadilly de 6 a 9 y después de 10 a 2 de la mañana venían Pugliese o Francini-Pontier o a veces Gobbi”.

Las orquestas en las que Víctor trabajó son muchas, los grandes a los que acompañó también: Miguel Caló, Atilio Stampone, Enrique Mario Francini, Mariano Mores, Roberto Goyeneche, 20 años con el Sexteto Tango. Y sobre todo, Osvaldo Pugliese. “Con Pugliese empecé así: en radio El Mundo me encontré con un amigo que trabajaba con Pugliese. ‘Che, Romero, me enteré de que se va un bandoneón’. Yo le dije por decir … En las orquestas de ese momento estaban Plaza, Libertella, Stazo, Baffa, tipos muy famosos. Pero en Pugliese no querían carteles, querían desconocidos y justo estaba yo … Empecé el 1° de enero del 59. Nos íbamos de gira y ahí estaban Osvaldo Ruggiero, Mario Demarco, Ismael Spitalnik, Emilio Balcarse, Oscar Herrero, Jorge Maciel, Miguel Montero, todos tipos de fuste. El primer baile fue en Dolores, nunca había tocado para tanta gente”.

Víctor ha dejado arreglos inolvidables como Gallo ciego, Adiós Bardi, Bandoneón arrabalero o los que hizo sobre tangos de su amigo Julián Plaza. Y grandes composiciones propias como Meridional, De norte a sur o Amanecer ciudadano. Hoy, además de estar al frente de la Orquesta Emilio Balcarce (dirigida primero por el propio Balcarce y después por Néstor Marconi), a sus 80 años no deja que su bandoneón se quede quieto: continúa el trabajo con su trío (con Pablo Estigarribia en piano y Horacio Cabarcos en contrabajo presentaron en diciembre el disco De menor a mayor y están preparando uno nuevo), dirige la Orquesta Septimino y la de Lomas de Zamora.

“Con la gente que trabaja conmigo –dice– sigo el sistema de Pugliese. Ahí había que ser arreglador. Él no quería arreglar siempre, porque si no salía todo igual. Son variantes, si hay cinco tipos que escriben, todos van hacia una misma forma pero son distintos …Porque yo no escribía como Plaza o como Ruggiero, Balcarce no escribía ni como Plaza ni como yo. La orquesta de Pugliese era una cooperativa, entonces se repartía el dinero. Hubo una vuelta que Ruggiero ganaba más que Pugliese, porque había que hacer mérito ahí. Entonces Pugliese se había quedado mucho y dijeron: ‘Le vamos a bajar el puntaje’ –y la risa de Víctor parece la de toda la orquesta. Y le bajaron la guita ¡A Pugliese! Mirá vos …”.

Aquel chico asombrado con el jazz hoy ya se ha acostumbrado a ofrecerle a Nueva York la música suya. Dirigiendo la orquesta de Forever Tango recorrió el mundo durante 15 años y fue aplaudido en Broadway. Y a pesar de no querer seguir viajando tanto, la tierra del jazz lo recibe otra vez: “Dentro de poco me voy con el trío a Estados Unidos, vamos a hacer una escuela con músicos de todos lados que quieren saber los yeites del tango”.

 

Link a la nota: http://www.clarin.com/opinion/Victor-Lavallen-yeites-tango_0_1614438626.html

Si sos Brujo, Una historia de Tango

 

Para comenzar a querer y conocer el Tango  compartimos el hermoso documental sobre la creación de la Orquesta Escuela de Tango Emilio Balcarce dirigido por Caroline Neal en 2005, con guión de  Caroline Neal y Alberto Muñoz

Sinopsis:
Documental sobre el proyecto de la Orquesta Escuela de Tango, según el cual se convocó a sobrevivientes de las orquestas típicas de antaño para que pasen arreglos, maneras y yeites a la nueva generación.

Intérpretes: Emilio Balcarce, Ignacio Varchausky, Julián Plaza, Pepe Libertella, Leopoldo Federico, Ernesto Franco, Atilio Stampone, Néstor Marconi, Wynton Marsalis, Raúl Garello, Víctor Lavallen, Mauricio Marcelli, Ramiro Gallo, Pedro Pedroso, Eva Wolff

Publicado por Cesar Maciú para “Cesar Maciú Comunicación” y 2x4gotán “La radio de Tango”.

 

Nota a Julián Peralta de APU: ” El tango volvió hace rato”

Compartimos la nota de la Agencia de Noticias Paco Urondo al compositor pianista y docente Julián Peralta:

El tango volvió hace rato

Pianista y compositor, Julián Peralta es una de las referencias del nuevo tango, un movimiento que surgió en los 90, para rescatar a un género que, por entonces, estaba olvidado.

Por Luciana Sousa

Hace 22 años que Julián Peralta se dedica al tango. Algo más de la mitad de su vida. “Es una filosofía”, dice el compositor sobre el género y cita a Juan Trepiana, otro músico; “el tango es una mina que a todos nos gusta; anda con cada uno y nos miente a todos”.

Esta mina, que cautivó a Peralta y a tantos otros en los inicios de los 90 vive desde entonces una suerte de renacimiento, de la mano de decenas de jóvenes compositores, músicos y letristas, que van detrás del “nuevo tango”, alrededor de pocos pero fuertes circuitos porteños.

Se dice de Peralta que fue tecladista de cumbia, que tocaba jazz y rock. Lo cierto es desde que se dedica al tango participó de los grande proyectos de esta movida; primero, con el nacimiento y la explosión de la exitosa Orquesta Típica Fernández Fierro, donde escribe sus primeros tangos) y luego, hacia 2005, con la creación de Astilleros, proyecto que aún encabeza y que se destaca por ser “la orquesta que editó el primer disco entero de nuevo tango”. En la actualidad, además, está al frente de la orquesta típica que lleva su nombre.

Vuelve el tango

La construcción de este presente que lo encuentra como referencia ineludible de la nueva movida del género “surge primero con el baile”. Cuenta Peralta que, en 1991, todavía en el secundario, para él llegar “al centro” era viajar desde el sur del conurbano a San Telmo, donde se agitaba el Parakultural, semillero del under porteño. “Como valía cualquier cosa, los rockeros empezaron a bailar tango como una excentricidad. Empezó a “no verse feo”. Hablamos de la misma época en la que, por ejemplo, Fito se saca una foto con Pugliese. Me acuerdo por esa época de haber visto al indio bailar tango”, recuerda Peralta.

“Me acuerdo de ir caminando no sé si por Cochabamba o Brasil y ver por una ventana un par de pendejas bailando tango, -confiesa-. A mí me cambió la cabeza completamente. Y eso que me pasó a mi le pasó a varios, y empezaron a formarse grupos. Al principio tuvimos toda una etapa en la que tuvimos que volver a aprender el género. Implicaba copiar, entender. Para la música fue más complejo, porque necesitabas gente que supiera escribir tango, alguien con quien estudiar. Eso se fue institucionalizando en Avellaneda con la Escuela de Música Popular”.

Como docente, entiende que hay una distancia con las nuevas generaciones, “porque nosotros el tango lo vivimos como resistencia cultural. Cuando nosotros arrancamos no había nada, era muy claro que se tomaba como un hecho de militancia. Al principio lo principal era recuperar el tango, bastaba tocar un marcato decente. Así tuve el placer y la suerte de hacer muchos tangos “tradicionales” sin culpa, no necesitabas que la música fuera nueva, -asegura-. Hoy por hoy hay un camino hecho, por eso los grupos están “obligados” a hacer música nueva”.

¿Qué significa algo nuevo en tango? “La forma cambia obligatoriamente y el mensaje, si cambia la forma, también cambia, -contesta Peralta-. Seguro que lo profundo del tema es lo mismo en todas las épocas, pero cambia el tono y eso le da una relectura a la misma cosa. Hacer algo nuevo es ser sincero; si sos sincero vas a hacer algo distinto. Incluso en los 40, si uno era sincero era distinto a Troilo”.

El nuevo tango también llegó a la poesía, donde ya proliferan numerosos letristas con buena producción propia: “con cada letrista es un viaje distinto. Hay mucha gente que está escribiendo cosas muy buenas. Es un momento muy lindo de la canción, donde empiezan a verse voces distintas”.

En ese sentido, Peralta asegura que “la canción es más difícil de componer porque mientras la canción implica soltar, la música instrumental, muchas veces, se esfuerza por contener. Uno hace música instrumental como un alquimista; un laburo muy intelectualoso, con su encanto. Pero la canción si tiene esa forma no llega, no funciona. Tiene que fluir. Por eso implica una maduración porque, como en cualquier otro orden de la vida, es más difícil soltar que agarrar”.

Fenómeno de identidad

Así como en la literatura se asoció la pampa argentina con el gaucho, a menudo se vende el tango como género nacional. “El tango es identitario, aunque no quiera. Macedonio Fernández decía que era lo único seguro porque no consultaba a Europa, -argumenta Peralta-. Después hay una parte de esa cuestión identitaria que se vuelve negativa, las virtudes empiezan a convertirse en obligaciones; tenes que ser gaucho, macho, hay que poner un cuchillero, y eso es una mentira de Borges y Cadícamo. Son ficciones maravillosas y muy lindas, pero no son verdad. ¿Qué carajo sabía Borges de tango?”.

El compositor reconoce sin embargo que a la hora de trabajar en el exterior la construcción del tango como fenómeno de identidad nacional “te da una posibilidad para laburar afuera y eso es interesante. Sin embargo es un género tan de Buenos Aires que también es un problema económico a la hora de trabajar, porque hay largos períodos en que te quedas acá en la ciudad, y no hacés guita”.

El pianista asegura además que “es más lindo tocar acá. Cuando tocas acá hay un círculo que se cierra. Allá no. Es muy lindo, la gente es muy curiosa, tienen en general un consumo cultural muy fuerte. Pero cuando vos tocas acá, por ahí volvés al tiempo y se formó una banda nueva a partir de lo que se generó. Ves que tu acción cultural cierra un círculo, a mí me da más satisfacción”.

A dónde va el tango

“Lo que venga no lo podes proyectar, -se adelanta-. No se va a dar espontáneamente, pero tampoco va a ser gobernable. Lo producimos entre todo, y cambian las variables culturales, los contextos, que te obligan a cambiar la manera de producir”.

En el plano personal, el músico asegura que sus objetivos han cambiado: “En el 2005 quizás yo quería tocar en Obras. En algún momento creí que la masividad era algo a lo que aspiraba. Ahora no. Sería muy difícil pero suponiendo que alguien lo haga no querría estar ahí. Leopoldo lo decía muy claro: yo quiero tocar para alguien que me escuche y pueda sentir el piano”. Incluso a nivel visual, una apuesta recurrente en su trayectoria: “Me gusta, hay propuestas super lindas y de las que estoy orgulloso. Pero en otro momento entrás a algo más austero”.

Por último, el tanguero se refiere a los proyectos que proliferaron durante los últimos años que intentaron fusionar el tango con otros géneros, como la música electrónica: “El tango es una música híbrida por naturaleza, nació así. Pedirle una raza aria es bastante ingenuo. El tema es que el triunfo de la traición. Si vos traicionás y no ganás, sos un traidor. Si vos traicionás y ganás sos un revolucionario. Las traiciones que no prenden serán anécdotas. El valor del tango electrónico es a cuánta gente le emocione esa música y por cuánto tiempo. Uno se sigue emocionando con la yumba de Pugliese 70 años después. Si eso se consigue será tango y nosotros seremos la guardia vieja. Sino solo quedará en el olvido”.

 

Link de la nota original: http://www.agenciapacourondo.com.ar/cultura/18847-el-tango-volvio-hace-rato