Diana Damrau y Nicolás Testé con la Filarmónica de Buenos Aires

Jueves 27 de abril, 20:00 horas.

 

La soprano Diana Damrau y el bajo-barítono Nicolas Testé cantarán junto a la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires

 

El maestro Mario Perusso estará a cargo de la dirección musical.

 

El jueves 27 de abril a las 20:00 horas, la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires realizará en el Teatro Colón el cuarto concierto de su ciclo de abono. Con la dirección del maestro Mario Perusso se presentarán la soprano alemana Diana Damrau y el bajo-barítono francés Nicolas Testé. El programa estará integrado por oberturas y arias de Gioacchino Rossini, Giacomo Meyerbeer, Charles Gounod, Ambroise Thomas, Camille Saint-Saëns, Antônio Carlos Gomes, Vincenzo Bellini, Amilcare Ponchielli y George Gershwin, de óperas como El barbero de Sevilla, Loshugonotes, Fausto, Hamlet y Romeo y Julieta, entre otras.

La Orquesta Filarmónica de Buenos Aires obtuvo dos Premios Konex de Platino como la mejor orquesta argentina de las dos últimas décadas, en 1999 y en 2009. En 2015 la Asociación de Críticos Musicales de la Argentina la distinguió con el Premio “Mejor Orquesta Sinfónica Argentina” de 2014, galardón que también obtuvo en 2012.

Mario Perusso debutó en 1968 en el Teatro Argentino de La Plata y en 1973 en el Teatro Colón, donde asumió la dirección de casi todas las óperas de Puccini y varios títulos verdianos, entre otros numerosos espectáculos líricos, coreográficos y conciertos. Dirigió en teatros y orquestas de Sudamérica, en ciudades italianas, y en la Ópera de Praga y de Atenas. Fue director artístico del Teatro Argentino de La Plata (1989-1998) y del Teatro Colón (1998-2000). Como compositor destacan sus óperas Guayaquil, Escorial, La voz del silencio, Fedra y Bebe Dom o LaCiudad Planeta, estrenadas en el Teatro Colón.

Diana Damrau se presentó en los principales escenarios de ópera y concierto durante dos décadas. Su vasto repertorio abarca los papeles principales de Lucia di Lammermoor (La Scala, Ópera del Estado de Baviera, Metropolitan, Royal Opera House), Manon (Ópera Estatal de Viena, Metropolitan) y La traviata (La Scala, Metropolitan, Royal Opera House, Ópera Nacional de París, Ópera Estatal de Baviera), así como La reina de la noche en La flauta mágica (Metropolitan, Festival de Salzburgo, Ópera Estatal de Viena, Royal Opera House). Desde su debut en 2005, el Metropolitan fue el teatro donde realizó los roles que la distinguen.

Segundo Premio en el concurso “Voix Nouvelles” 1998, Nicolas Testé realiza actuaciones en salas líricas como el Metropolitan de Nueva York, Ópera Estatal de Múnich, Ópera de Los Ángeles, Ópera de San Francisco, Ópera Alemana de Berlín, Ópera Nacional de París, Teatro de San Carlos (Nápoles), Gran Teatro de Ginebra, Teatro La Fenice, así como en los festivales de Glyndebourne y Chorégies d’Orange. Su repertorio incluye los roles principales de Ifigenia en Áulide (Agamenón), Manon (Des Grieux), Hamlet (Claudius), La flauta mágica (Sarastro), Fausto(Méphistophélès) y Los cuentos de Hoffmann (los cuatro villanos), entre otros.

 

Las localidades se ya se encuentran a la venta en la boletería del Teatro Colón, Tucumán 1171 (4378-7109), de lunes a sábado de 10.00 a 20.00 horas y los domingos de 10.00 a 17.00 horas. También se pueden adquirir vía telefónica al 5254-9100; o por Internet ingresando enwww.teatrocolon.org.ar. Localidades desde: $ 100.

 

 

Mario Perusso

Director de orquesta

 

Nació en Buenos Aires en 1936, donde cursó sus estudios musicales en el Conservatorio de Música “Alberto Williams”. Cayetano Marcolli fue su maestro de composición y Mariano Drago de dirección orquestal en la Escuela de Bellas Artes de La Plata. Durante el bienio 1966/67 fue becario del Centro Latinoamericano de Altos Estudios Musicales del Instituto Torcuato Di Tella, bajo la dirección de Alberto Ginastera, donde asistió a los cursos de composición de los maestros Luigi Dallapiccola, Olivier Messiaen, Cristóbal Halffter y Luigi Nono.

Debutó como director de orquesta en el Teatro Argentino de La Plata en 1968, donde dirigió espectáculos líricos, coreográficos y conciertos sinfónicos.

En 1973 hizo su debut en el Teatro Colón dirigiendo La Bohème de Puccini. En dicho teatro asumió la dirección de numerosas producciones: la casi totalidad de las óperas de Puccini; los títulos verdianos Aida, Rigoletto, La traviata, Il trovatore, Simon Boccanegra y Otello; Andrea Chénier de Giordano; Jenufa de Janácek; La valkiria de Wagner; Boris Godunov de Mussorgsky; Francesca da Rimini de Zandonai, entre muchas otras.

Fue maestro sustituto del Teatro Colón desde 1969; Director artístico del Teatro Argentino de La Plata desde 1989 hasta 1998; y entre 1998-2000 asumió la dirección artística de este coliseo.

Dirigió todos los organismos sinfónicos más importantes del país. En el exterior, en la sala del Conservatorio Giuseppe Verdi de Milán, Festival Puccini de Torre del Lago (Lucca), Teatro Pergolesi de Jesi, Teatro de la Ópera de Fabriano, Ópera Estatal de Praga, Ópera de Atenas, entre otros. En Sudamérica, fue director titular de las orquestas Sinfónica Nacional de Bolivia, Sinfónica de Bahía Blanca y Estable del Teatro Colón.

Como compositor se destacan sus óperas Azrael, el ángel de la muerte, Teatro Argentino de La Plata, 2009; Guayaquil, 1993; Escorial, 1989 y La voz del silencio, 1969, éstas tres estrenadas en el Teatro Colón. En 2010 fue nombrado compositor residente de dicho teatro, donde tuvo lugar el estreno de Una sinfonía lírica, Drama sin palabras y sus óperas Fedra y Bebe Dom o La Ciudad Planeta.

 

 

Diana Damrau

Soprano

Durante dos décadas se ha presentado en los principales escenarios de ópera y concierto. Su vasto repertorio abarca los papeles principales de Lucia di Lammermoor (La Scala, Ópera del Estado de Baviera, Metropolitan, Royal Opera House), Manon (Ópera Estatal de Viena, Metropolitan) y La traviata (La Scala, Metropolitan, Royal Opera House, Ópera Nacional de París, Ópera Estatal de Baviera), así como La reina de la noche en La flauta mágica (Metropolitan, Festival de Salzburgo, Ópera Estatal de Viena, Royal Opera House).

Nacida en Alemania, recibió el título de Bayerische Kammersängerin (2007) y la Orden Bávara de Maximiliano para las Ciencias y Artes (2010). Forjó estrechos vínculos con la Ópera Estatal de Baviera, donde cantó Lucia di Lammermoor, Los cuentos de Hoffmann (las cuatro heroínas), Ariadna en Naxos (Zerbinetta), La mujer silenciosa (Aminta), La flauta mágica (La reina de la noche), Rigoletto (Gilda), La traviata (Violetta) y El rapto en el serrallo (Constanza).

Desde su debut en 2005 el Metropolitan fue el teatro donde realizó los roles que la distinguen, proyectados mundialmente en cines. Cabe destacar las nuevas puestas de Rigoletto (Gilda), El barbero de Sevilla (Rosina), El conde Ory (Adèle), Los pescadores de perlas (Leïla) y los protagónicos de Lucia di Lammermoor, La traviata, Manon, La sonámbula y La hija del regimiento.

También interpretó óperas contemporáneas: A Harlot’s Progress de Iain Bell, basada en los grabados de Hogarth, escrita para ella (Ópera de Viena 2013) y 1984 de Lorin Maazel (Royal Opera House 2005).

Destacada intérprete de lied, realiza recitales en prestigiosas salas con los pianistas Helmut Deutsch y Craig Rutenberg, y el arpista Xavier de Maistre.

Su discografía incluye arias de ópera; canciones de Strauss y Liszt; temas de opereta, cine y musicales (premio ECHO Klassik 2014) y varias óperas completas.

Luego de este debut en el Teatro Colón (en gira sudamericana junto a Nicolas Testé) realizará una gira europea con arias de Meyerbeer.

 

 

Nicolas Testé

Bajo-barítono

 

Nació en París donde estudió piano, fagot e historia de la música. Luego ingresó en el Centro de Formación Lírica de la Ópera Nacional de París, dando comienzo a su carrera de cantante. En 1998 obtuvo el Segundo Premio en el concurso “Voix Nouvelles”.

Realiza actuaciones en las principales salas líricas como el Metropolitan de Nueva York, Ópera Estatal de Múnich, Ópera de Los Ángeles, Ópera de San Francisco, Ópera Alemana de Berlín, Ópera Nacional de París, Teatro de San Carlos (Nápoles), Gran Teatro de Ginebra, Teatro La Fenice, así como en los festivales de Glyndebourne y Chorégies d’Orange.

Su extenso repertorio incluye los papeles principales de Ifigenia en Áulide (Agamenón), Romeo y Julieta (Frère Laurent), Manon (Des Grieux), Hamlet (Claudius), Il trovatore (Ferrando), La flauta mágica (Sarastro), Cástor y Polux (Júpiter), Fausto (Méphistophélès), Los cuentos de Hoffmann (los cuatro villanos) y El barbero de Sevilla (Basilio).

En la temporada 2015/2016 debutó en la Ópera Estatal de Baviera en La bohème (Colline) y en la Ópera de San Francisco en Lucia di Lammermoor (Raimondo). Actuó en la primera producción en la historia del Metropolitan de Los pescadores de perlas (Nourabad) de Bizet. Además cantó Lucia di Lammermoor (Raimondo) en la Ópera Alemana de Berlín, I puritani (Sir Giorgio) en el Teatro Real de Madrid y La traviata (Doctor Grenvil) en Orange.

Durante el transcurso de la temporada 2016/2017 retornó a la Ópera Estatal de Múnich en La bohème (Colline), al Metropolitan en Carmen (Zúñiga), a la Ópera Nacional de París en Sansón y Dalila (Abimélech) y a la Ópera de Los Ángeles en el papel de los cuatro villanos de Los cuentos de Hoffmann.

Esta noche debuta en el Teatro Colón junto a la soprano Diana Damrau, como parte de una gira por Sudamérica que incluye San Pablo, Ciudad de México, Tijuana y Frutillar. En mayo y junio realizará otra gira, “Belcanto Drammatico”, con la Prague Philarmonia y Damrau, actuando en importantes salas de concierto de Europa.

 

Entrevista al baritono español Luis Cansino

 

 

Compartimos la muy interesante entrevista realizada por operaworld.es al  fantástico baritono Luis Cansino.

Cansino es un  barítono español nacido en Madrid y de origen gallego. La crítica resalta entre sus muchas cualidades su amplia versatilidad, su bello timbre de voz y su fuerza interpretativa al abordar los roles propios de su cuerda, tanto en ópera como en zarzuela.

Nacido en Madrid, aunque de origen gallego, inicia su formación musical en Vigo y la continua en el Real Conservatorio Superior de Madrid, donde cursa la carrera de Canto finalizando la misma con el Premio de Honor Fin de Carrera y el Premio Extraordinario “Lucrecia Arana”. Amplía su formación con Pedro Lavirgen y es galardonado por la Asociación Madrileña de Amigos de la Música, la Asociación Músico-Cultural Pedro Lavirgen, los Ayuntamientos de Bujalance y Haro, el Instituto Michoacano de Cultura , el Departamento de Cultura de la Ciudad de México y la Fundación Arte Lírico de Colombia.

En 1990 gana el 1º premio del Concurso Francisco Alonso y en 1993 la revista mexicana Proceso le concede el Premio Revelación Lírica y es nombrado Embajador Cultural para la Paz en Chiapas por el Gobierno Mexicano.

En 1998 participa en los actos conmemorativos del Centenario de la Independencia de Filipinas en el CCP Main Theatre Tanghalang Nicanor Abelardo of Manila y en 2010 es invitado a cantar en Le Concert Noble de Bruxelles con motivo de la Presidencia Española de la Unión Europea.

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: canal en youtube de operaworld.es

Wikipedia.com

youtube.com

http://www.luiscansino.com/es/

Tosca, de Giacomo Puccini

Compartimos la película sobre la ópera Tosca de Giacomo Puccini, bajo la  dirección de Gianfranco de Bosio (1976)

Floria Tosca : Raina Kabaivanska
Mario Cavardossi : Placido Domingo
Barone Scarpia : Sherril Milnes
Ambrosian Singers
New Philharmonia Orchestra
Conductor : Bruno Bartoletti  (Subtítulos en inglés)

Tosca es una ópera en tres actos, con música de Giacomo Puccini y libreto en italiano de Luigi Illica y Giuseppe Giacosa. Fue estrenada con éxito en Roma, el 14 de enero de 1900, en el Teatro Costanzi. El texto de la obra está basado en un intenso drama, La Tosca, de Victorien Sardou, presentado en París en 1887, donde actuaba la gran actriz Sarah Bernhardt.puccini_tosca

                                                                                            Cartel original de 1900

Tosca es considerada una de las óperas más representativas del repertorio verista italiano, por su intensidad dramática y por contener algunas de las arias más bellas del repertorio. El argumento combina amor, intriga, violencia, pasión y muerte. Junto a Madama Butterfly y La Bohème, integra el trío de óperas más conocidas de Puccini.

 

Argumento:

La acción transcurre en Roma, el 14 de junio de 1800, cuando Napoleón vence a los austríacos al mando del general Michael von Melas en la batalla de Marengo.

Acto I – Iglesia Sant’Andrea della Valle

Angelotti, ex cónsul de la República de Roma, huye de la prisión y se refugia en la iglesia Sant’Andrea della Valle, donde se encuentra el panteón familiar. De acuerdo a un mensaje que le enviara su hermana, la marquesa Attavanti, allí encontraría ropas para disfrazarse y huir de Roma. Angelotti entra a la capilla y se esconde en ella. Aparece el Sacristán creyendo que alguien ha entrado pero solamente encuentra un cesto con comida del pintor Mario Cavaradossi.

Aparece el pintor para continuar con su trabajo, un cuadro con la imagen de María Magdalena en el que el Sacristán reconoce a una dama que había visto rezando en la iglesia. Sin embargo, el pintor solo piensa en Floria Tosca, su amada, actriz y cantante.

Angelotti, abandona su escondite creyéndose solo, y se encuentra con Cavaradossi quien está decidido a ayudarle a escapar. Se escucha la voz de Tosca que se acerca, y el pintor le ofrece comida a su amigo, quien se esconde nuevamente. Al llegar Tosca, está convencida de haber escuchado voces y le monta a su amante una escena de celos, que se agrava al notar el parecido de la Magdalena del cuadro con la marquesa Attavanti. Finalmente, acepta las explicaciones de Cavaradossi y se marcha.

Aparece nuevamente Angelotti y Cavaradossi le ofrece como refugio su casa de campo hasta abandonar el país. El ruido de un cañón proveniente del castillo de Sant’Angelo da cuenta de que se ha descubierto la fuga de Angelotti, y Cavaradossi decide acompañar personalmente a Angelotti a su casa.

El Sacristán entra jubiloso para comunicarle a Cavaradossi la noticia de que Napoleón Bonaparte había sido derrotado. Pero su alegría se interrumpe al llegar Scarpia, el jefe de policía de Roma, para registrar la capilla de los Attavanti, y encuentran un abanico con el escudo de armas de la familia Attavanti. Scarpia concluye que Angelotti ha sido ayudado a fugarse.

Reaparece Tosca buscando a Cavaradossi, y Scarpia sugiere que su amante se ha ido con la dama del cuadro. En un nuevo arranque de celos, Tosca decide ir a la casa de campo a sorprenderlos. Scarpia ordena a Spoletta que la siga y busque allá a Angelotti. Sin embargo, Scarpia confiesa que su intención no es solamente capturar al fugitivo sino también seducir a Tosca. Comienza el Te Deum y todos se unen en la plegaria de acción de gracias.

Acto II – Palacio Farnese. Oficinas de Scarpia

Desde su oficina en el Palacio Farnese, Scarpia medita sobre sus deseos amorosos y la búsqueda de Angelotti. Se oyen los ecos de la fiesta en honor a la derrota de Napoleón, y Scarpia da la orden de que Tosca sea conducida ante él una vez que finalice su actuación. Spoletta, presa del miedo, le informa de que cuando encontraron a Angelotti se suicidó cuando vio que el ejército romano venía por el. Pero Cavardossi estaba en su poder; a lo que Scarpia respondió que muerto lo colgaran de la horca. Scarpia interroga a Cavaradossi, pero al no obtener resultados ordena que sea torturado hasta que confiese. En medio de la tortura llega Tosca, y horrorizada ante los gritos de su amante confiesa el lugar donde se oculta Angelotti.

Cavaradossi, iracundo acusa a Tosca de traidora, pero llega Sciarrone para informar a Scarpia de que Napoleón había triunfado sobre el ejército austriaco en la batalla de Marengo. Cavaradossi exclama con júbilo su esperanza en el fin de la tiranía, y Scarpia responde ordenando que el prisionero sea ejecutado.

Tosca y Scarpia quedan solos, y el jefe de policía le ofrece salvar la vida de Cavaradossi si ella se entrega a sus deseos. Tosca no sabe como huir de esa situación, y a pesar de sus ruegos y lágrimas se ve obligada finalmente a ceder (Vissi d’arte), no sin antes exigir un salvoconducto para que ambos amantes puedan huir de la ciudad. Scarpia acepta y finge dar órdenes a Spoletta para simular la ejecución de Cavaradossi, y de esa forma mantener las apariencias y evitar sospechas respecto del acuerdo con Tosca.

Spoletta comprende las órdenes de Scarpia y se retira. Impaciente, Scarpia se acerca a su víctima, y Tosca, que toma un cuchillo de la mesa, lo apuñala en el pecho, toma el salvoconducto y escapa, después de acercar dos candelabros junto al cuerpo de su enemigo y colocar en su pecho un crucifijo.

Acto III – Terraza superior del castillo de Sant’Angelo

Mientras amanece se escuchan las campanadas de las iglesias de Roma y el canto de un pastor. Un soldado trae a Cavaradossi, y el carcelero mira los papeles buscando el nombre del reo y le anuncia que solo le queda una hora de vida. A cambio de un anillo obtiene permiso de escribir unas líneas a su amada. Entra Tosca y se precipita hacia Cavaradossi, le muestra el salvoconducto y le relata lo sucedido. Le pide que actúe con naturalidad cuando simulen la ejecución. El pelotón se alista para el fusilamiento, dispara contra el reo, y Mario cae. Al retirarse los soldados, Tosca se acerca a su amante y lo llama para que escapen, pero Mario está muerto.

Comienzan a oírse voces que se acercan en búsqueda de Tosca ya que ha sido encontrado el cuerpo de Scarpia, y Spoletta aparece junto a Sciarrone para detener a Tosca. Tosca, desesperada, sube rápidamente a la muralla del castillo, y se lanza al vacío.

Danzas Polovtsianas del príncipe Igor, de Aleksandr Borodín

Compartimos el fragmento de las Danzas Polovtsianas (o Danzas de los pólovtsy) a veces llamadas Danzas Cumanas, quizás el más conocido de la ópera El Príncipe Ígor de Aleksandr Borodín. A menudo se interpreta como una pieza independiente en conciertos y es una de las obras más populares del repertorio clásico.

En la ópera las danzas son interpretadas con un coro (con una breve intervención de Konchak, Khan de los pólovtsy), pero las interpretaciones en concierto a menudo omiten las partes corales y el solo de contrabajo.

Las danzas no incluyen la “Marcha Polovtsiana” que abre el Acto III (nº 18), pero la obertura, las danzas y la marcha de la ópera han sido ejecutadas juntas para formar una suite de El Príncipe Ígor.

Las danzas suceden en el Acto II de la ópera (en la edición original), cuando se celebra un banquete preparado por el Khan de los polovtsianos. El libreto indica:

Entran músicos y miembros del séquito. Hombres, mujeres y jóvenes muchachas se unen en el canto y danzas; compiten uno con otro, desaforadamente y con entusiasmo.

 

Hermosa y eterna Turandot, de Giacomo Puccini

Compartimos la más bella ópera, para comenzar el año con  esta belleza.

Turandot es una ópera en tres actos con música de Giacomo Puccini y libreto en italiano de Giuseppe Adami y Renato Simoni. La ópera, inconclusa por la muerte de Puccini, fue completada por Franco Alfano y estrenada el 25 de abril de 1926 en La Scala de Milán.

Otra versión

Turandot es un nombre de origen persa que significa ‘La hija de Turán’. Turán es una región de Asia Central que pertenecía al Imperio persa. El origen de la historia de Turandot se remonta al poema titulado Las siete bellezas o Las siete princesas, obra de Nezamí Ganyaví, uno de los grandes poetas épicos de la literatura persa. Este poema relata la historia de un príncipe persa de la época Sasánida, que tenía 7 princesas, cada una de ellas proveniente de un lugar distinto del imperio: Egipto, China, Rusia, Grecia, Turquía, India, Asia central. Una de estas princesas, de origen ruso, no encontraba ningún hombre que fuera digno de ella, y por eso se encerró en una fortaleza y declaró que se entregaría al hombre que la encontrara y pudiera resolver una serie de enigmas. Pero una vez resueltos los enigmas, debía pasar por su “puerta secreta guardada por misteriosas espadas que amenazan con decapitar al intrépido”.

Esta historia fue recogida por François de la Croix, un orientalista francés contemporáneo de Antoine Galland, traductor de Las mil y una noches, en una colección de cuentos llamada Los mil y un días. En esta obra se hace una transposición cultural de la princesa rusa original a una fría y cruel princesa china llamada “Turandokht”. Esta transposición tiene como objeto acentuar el carácter exótico de la historia.

A partir de este relato, Carlo Gozzi creó una tragicomedia al estilo de la Comedia del arte, que luego fue recreada por el poeta alemán Friedrich Schiller. El texto de la ópera está basado en una traducción italiana de esta obra.

Puccini comenzó a trabajar en Turandot en marzo de 1920 después de reunirse con los libretistas Giuseppe Adami y Renato Simoni. Inició la composición en enero de 1921. En marzo de 1924, había completado la ópera hasta el dueto final. Sin embargo, no había quedado satisfecho con el libreto del dúo y no reanudó el trabajo hasta el 8 de octubre, escogiendo la cuarta versión que hizo Adami del texto. El 10 de octubre diagnostican a Puccini cáncer de garganta y muere pocas semanas después, el 29 de noviembre, dejando tan solo treinta y seis páginas con esbozos sobre el final de Turandot. Puccini también dejó instrucciones para que Riccardo Zandonai terminara la ópera, sin embargo su hijo Tonio objetó esta decisión y Franco Alfano fue comisionado para concluirla.

Fuente Wiki

Youtube

Comentario de Diego Fischerman en Página 12 sobre Porgy & Bess

Compartimos la crítica de Diego Fischerman publicada en la sección espectáculos del diario  Página12, sobre la presentación de Porgy & Bess en el Teatro Colón.

Pagina12 | Cultura y Espectáculos : https://www.pagina12.com.ar/7950-musica-maravillosa-version-prodigiosa
PORGY AND BESS, DE GEORGE GERSHWIN, EN EL TEATRO COLÓN, UN ESPECTÁCULO EXTRAORDINARIO
Música maravillosa, versión prodigiosa
El gran logro de la compañía de la Opera de Ciudad del Cabo, aliada con una Orquesta estable del Teatro Colón impecable, es la convicción de los intérpretes, el compromiso que asumen y la manera en que el coro se integra en cada una de las acciones.

 

Hubo una novela llamada Porgy. Escrita en 1924 por DuBose Heyward –un gerente inmobiliario de Charleston devenido hombre de letras–, se convirtió en best seller dos años después. El y su mujer Dorothy habían investigado la vida de las poblaciones afroamericanas de Carolina del Sur y, juntos, adaptaron la novela como pieza teatral. La nueva Porgy se estrenó en Broadway en 1927. La primera carta de George Gershwin a Heyward, hablando de su interés en componer una obra sobre la novela, es de un año antes. Y por ese entonces hubo también un empresario de comedias musicales interesado en la adaptación, con música y libreto de Jerome Kern y Oscar Hammerstein II, que cantaría Al Jolson pintado de negro. El proyecto de Gershwin sería mucho más radical: una gran ópera, con una orquestación compleja y suntuosa, tomando como modelo el realismo italiano de autores como Pietro Mascagni o el Puccini de Il Tabarro. Y un elenco conformado exclusivamente por negros, que tuvieran algún conocimiento de las prácticas interpretativas de la música de tradición académica.

Las dificultades para conformar elencos con esas características y, sobre todo, el rechazo de los teatros “serios” en relación con el contrato de artistas afroamericanos no fueron ajenos, en todo caso, a que Porgy and Bess, a la que su autor definió, en 1935, como “ópera folk”, se hiciera mucho más famosa por sus adaptaciones e interpretaciones parciales –y sin la orquestación original– que en su versión primigenia, que fue estrenada en un teatro de ópera recién en 1976. La historia en Buenos Aires no es muy distinta. Se la vio en el Colón por primera y hasta ahora única vez en 1992, por iniciativa de su director de entonces, Sergio Renán. Suele ser, sobre todo fuera de los Estados Unidos, una ópera de compañías itinerantes, especializadas en su interpretación. Dos ejemplos notables fueron la Everyman Opera, que en 1956 viajó a la Unión Soviética –gira inmortalizada por “Se oyen las musas”, la crónica a la manera de una novela cómica publicada por Truman Capote en The New Yorker– o la Davis-Breen Touring Company, que representó Porgy and Bess en distintas ciudades europeas durante dos años, entre 1952 y 1954, con Leontyne Price en el papel de Bess y, en una notable vuelta de tuerca, con Cab Calloway como Sportin’ Life, el papel que Gershwin había creado a su imagen y semejanza. Y a la lista habría que agregar la compañía de la Opera de Ciudad del Cabo que, con la alianza de una Orquesta estable del Teatro Colón impecable, está ofreciendo en ese teatro un espectáculo extraordinario.

La puesta de Christine Crouse interviene sutilmente en la partitura; agrega unos tambores, suspende unos acordes para permitir cantos rituales africanos en las escenas en que aparecen prácticas religiosas. En rigor, esos momentos, en que se incluyen palabras y gestualidad de la tradición bantú, junto a ciertos giros de la excelente –y altamente funcional– coreografía de Sibonakaliso Ndaba, la dicción paródicamente británica de los blancos –el juez, el policía– y la referencia visual a las fotografías de la revista DRUM, donde se retrataba la vida callejera en los ghettos del appartheid, son los que, junto a unos carteles con anuncios comerciales, tratan de situar la escena en Soweto más que en Carolina del Sur. Sin embargo, el texto y la innegable información cultural que porta la música anclan para siempre ese imaginario Camino del Bagre (Catfish Row) en Charleston, con el agregado de un eventual panafricanismo que hubiera dejado más que satisfechos a muchos de los poetas americanos de la negritud –Langston Hughes entre ellos–. El gran logro de esta versión escénica es la convicción de los intérpretes, el compromiso que asumen y la manera en que el coro se integra en cada una de las acciones. Resulta prodigioso, en ese sentido, cómo todos bailan y se mueven por el escenario durante más de dos horas en que no hay momentos vacíos ni acciones que no tengan un sentido dramático. En todo caso, además de una música maravillosa, se está en presencia de teatro de gran nivel. Se trata de una ópera en que, como en Carmen de Bizet, no hay escenas privadas, donde todo –o casi todo– sucede en lugares públicos y con el pueblo como protagonista. Y es allí donde el coro se constituye en verdadero eje.

Analizar la calidad de las voces con los patrones de una puesta operística habitual resultaría un error. La cuestión en este caso no pasa por allí. Más allá de la gran actuación de Xolela Sixaba, dueño además de un timbre de voz bello y profundo, y de algunas interpretaciones vocales destacadas, como la de Goitsemang Lehobye y la fantástica Miranda Tini, lo que prima es un elenco que sostiene la tensión, y que convence –y está convencido– con la trama, independientemente de algunas falencias técnicas. El Sportin’ Life de Lukhanyo Moyake es excelente y las dos cantantes que representan a Bess (Nonhlanhla Yende y, en las funciones del miércoles pasado y el próximo martes, Philisa Sibeko), con características corporales sumamente distintas entre sí otorgan similar carnadura a un personaje complejo y voluble. La dirección musical del británico Tim Murray (director musical asociado de la Opera de Ciudad del Cabo y conductor en Londres de estrenos como el de Nyx, de Esa-Pekka Salonen) es de una precisión y un swing llamativos y la orquesta Estable, destacadísima en los solos de clarinete, violín y cello, y tan compacta como expresiva en los conjuntos, es un socio a la altura. Si el “I Got plenty o’ nuttin’” de Porgy esta entre lo más logrado de un espectáculo memorable, la increíble polifonía de la escena de la tempestad –una verdadera obra maestra de escritura, por si alguien aún duda del talento de Gershwin como compositor “clásico”– pone en escena el detalle, la sutileza y el cuidadoso trabajo con los planos musicales.

– Porgy and Bess

Opera de George Gershwin con libreto de Ira Gershwin y DuBose Heyward.

Producción de la Opera de Ciudad del Cabo.

Dirección musical: Tim Murray.

Dirección escénica: Christine Crouse

Diseño de escenografía y vestuario: Michael Mitchell.

Diseño de iluminación: Kobus Rossouw.

Coreografía: Sibonakaliso Ndaba.

Orquesta Estable del Teatro Colón y Coro de la Opera de Ciudad del Cabo (dirigido por Marvin Kernelle).

Elenco: Xolela Sixaba (Porgy), Nonhlanhla Yende o Philisa Sibeko (Bess), Mandisinde Mbuyazwe (Crown), Siphamandla Yakupa o Noluvuyiso Mpofu (Clara), Goitsemang Lehobye (Serena), Lukhanyo Moyake (Sportin’ Life), Miranda Tini (Maria), Mthunzi Mbombela (Robbins), Mandla Mndebele (Undertaker), Owen Metsileng (Jake), Lindile Kula Jr (Jim), Lusindiso Dubula (Mingo), Andile Tshoni (Peter), Bukelwa Velem (Lilly) y Noluvuyiso Mpofu o Ernestine Stuurman  (Strawberry Woman).

Comentario sobre Porgy & Bess de Álvaro Gallegos para Fm Beethoven de Chile

Compartimos el comentario sobre Porgy & Bess en el Colón diciembre 2016 escrito por  Álvaro Gallegoa M. para Fm Beethoven de Chile.

Publicado en: http://www.beethovenfm.cl/porgy-bess-cierre-de-un-deslumbrante-ano-en-el-teatro-colon/

 

“Porgy & Bess”: cierre de un deslumbrante año en el Teatro Colón

Posted By Álvaro Gallegos On 13 diciembre, 2016 @ 17:13 In Comentario de la semana |

El Teatro Colón de Buenos Aires  cerró su temporada 2016 de la mejor manera y acorde a lo que fue un año lleno de potentes atracciones, las que fácilmente podían ejercer su magnetismo para acarrear audiencias de todo el cono sur. Una conclusión especial, con una obra especial como es la ópera “Porgy & Bess” de George Gershwin. Un título que tiene el particular desafío de producción de que para montarla se requiere obligadamente un elenco completo de cantantes de raza negra. Es la vara que hay que sortear para hacerla, y es la razón por la cual no se hace con tanta frecuencia. Todo aquel admirador de esta pieza maestra en Chile tenía la oportunidad de apreciarla viajando a nuestro país vecino. La compañía de la Ópera de Ciudad del Cabo (Sudáfrica) , incluyendo a su coro y su director musical, Tim Murray, se han asociado con varios teatros del mundo para poder presentar esta obra, y de esta forma recalaron en la capital argentina, uniendo sus fuerzas con la Orquesta Estable del Teatro Colón en esta aventura.

La directora de escena Christine Crouse y su equipo actualizan a la comunidad negra de Catfish Row, en una estética visual acorde a que han pasado ocho décadas desde el estreno de la obra, pero a la luz de fotografías de aquella versión original, y los registros de las múltiples puestas en escenas posteriores, con el mismo espíritu en cuanto a la evocación de un espacio humilde donde todos sus personajes, conviven y por supuesto, colisionan. La acción escénica por parte de los sudafricanos fue fluida, con la justa gestualidad en cuanto a humor, drama, amor, y toda la gama emocional, y muy importante, siempre al servicio de la música.

Y es que la música lo conduce todo. En condiciones adecuadas, y que más adecuado que la prodigiosa acústica del Colón, uno ante el “Porgy” bien podría simplemente cerrar los ojos y deleitarse con la riqueza de la partitura, la que nos recuerda (una vez más) que Gershwin podría haber alcanzado más altas cumbres si no hubiese muerto a los 38 años. La chispeante orquestación y la sincera absorción de idiomas vernáculos, fruto de un dedicado estudio por parte del compositor, brillaron en manos de la orquesta transandina y de los cantantes en escena. Sobresaliente fue la labor del coro, crédito de Marvin Kernelle, cuyas vividas intervenciones resaltaron el valor dramático de la obra.

El elenco de solistas, con personajes principales y secundarios, varió en calidad en lo netamente vocal. A la Bess de Nonhlanda Yende le faltó una mayor proyección en claridad, lo que se lamenta sobre todo en el dueto de amor “Bess, you is my woman now”. Excelente la María de Miranda Tini, al igual que Siphamandla Yakupa como Clara, quien abre los fuegos en la obra con la archi-conocida “Summertime”. Más peso aplomo y carácter le faltó a Mandisinde Mbuyawze como el abusivo Crown, pero los mayores elogios deben ir especialmente a Lukhanyo Moyake y Xolela Sixaba, como Sportin’ Life y Porgy, respectivamente. El primero, un tenor versátil, que estuvo impecable como en su actuación como en su canto, y el segundo, un potente bajo, ideal para el personaje titular del mendigo lisiado y enamorado, sin decaer en ningún momento.

[6]

Una última observación acerca de la obra. Otro elemento que hace peculiar a “Porgy & Bess” es su desenlace. Cuando es común en ópera que la conclusión vaya de la mano con la muerte de uno o más personajes principales, o un término feliz para todos, aquí el final es abierto, con la determinación de un esperanzado Porgy de partir en búsqueda de su amada, lo que va de la mano del cúlmine canto final de “Oh Lawd, I’m on my way”, un cierre formidable de la composición, asimismo como para el año del Colón, que hace poco anunció su Temporada 2017 .

 

Álvaro Gallegos M.

13/12/2016

Fotos: Prensa Teatro Colón /Arnaldo Colombaroli y Máximo Parpagnoli