Kjell Marcussen: doble concierto para viola y cello (3 mov)!

 

Compartimos el tercer movimiento de esta belleza. Concierto para viola, cello y orquesta de cámara del compositor noruego Kjell Marcussen.

Kjell Marcussen (nacido el 19 de mayo de 1952 en Arendal ) es un compositor y músico noruego . Es miembro de la Asociación de Compositores de Noruega  y fue presidente del New Music Composer Group desde agosto de 1986 hasta 1988 .

Marcussen se recibió de profesor de guitarra en Agder Music Conservatory en Kristiansand , donde se graduó en 1976.  También estudió en la Royal Academy of Music con el Prof. Héctor Quine Guitarra y composición con Edvin Roxburgh. Luego estudió en la Guildhall School of Music and Drama, donde sus maestros fueron Gerhald Lee (guitarra) y Robert Saxton (composición), respectivamente.

Marcussen tuvo su debut como compositor y guitarrista en el Festival de Música de Cardiff en 1982, donde fue invitado a  una competencia. La guitarra tiene un lugar central en el paisaje compositivo de Marcusen, tanto como instrumento solista como como participante en contextos de música de cámara. Su música se ha presentado en una serie de festivales internacionales y se utiliza tanto en televisión como en radio, así como en muchas grabaciones de CD. Sus obras son interpretadas por varios conjuntos como la Orquesta Filarmónica de Oslo , la Orquesta Sinfónica de Trondheim y la Sinfonietta de Oslo .

Marcussen ha compuesto cantatas, obras orquestales, mucha música de cámara y piezas solistas.  Sus obras más importantes son: Concerto for Guitar and Chamber Ensemble , Three Guitar Sons, Variete Suite para Four Guitars, Mystery Sanctitatis para Flauta y Guitarra, Sonate para Flauta y Guitarra, Serenata para Mandolina y Guitarra, 12 Preludier para Solo Guitar, Songs for Baritonsinger y Piano , Concierto para Saxofón y Orquesta y Concertino para Guitarra y Cuerdas. 

https://www.kjellmarcussen.com/

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An american tail, James Horner

 

Hace tres años, en 2015 fallecía en un accidente de aviación uno de los compositores más extraordinarios de la historia de la música:  James Roy Horner (nacido el 14 de agosto de 1953).

James-horner-07.jpgHorner fue un compositor, director y orquestador estadounidense de bandas de cine, que escribió más de 100 obras. Era conocido por la integración de elementos corales y electrónicos, y por su uso frecuente de motivos asociados a la música celta.

La primera partitura importante de Horner fue en 1979 para “The Lady in Red”, pero no surgió como un eminente compositor cinematográfico hasta su trabajo en la película de 1982 “Star Trek II: The Wrath of Khan”. Su composición para “Titanic” de James Cameron es la banda sonora de películas más vendida de todos los tiempos. También escribió para la película que más recaudó de todos los tiempos, “Avatar” de James Cameron.

Horner colaboró ​​en múltiples proyectos con directores como Don Bluth, James Cameron, Joe Johnston, Walter Hill y Ron Howard.

 

 

También colaboró con productores como George Lucas, David Kirschner, Jon Landau, Brian Grazer y Steven Spielberg; y compositores como Will Jennings, Barry Mann y Cynthia Weil. Ganó dos Premios de la Academia, dos Globos de Oro, tres Premios Satélite y tres Premios Saturn, y fue nominado para tres Premios de la Academia Británica de Cine.

 

Horner, que era un ávido piloto, que falleció a la edad de 61 años al volar su avión de turbo hélice Short Tucano en un accidente de fatalidad única.

 

 

En honor a tan admirado compositor compartimos en este post la banda sonora de “An American Tail” la película animada de Don Bluth ( 1986)  conocida en América Latina como “Faivel, un cuento americano”.

 

 

 

 

Ver pelicula completa “Faivel un cuento americano”:

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http://www.siestrenos.com/fievel-y-el-nuevo-mundo

Encuentro con el absoluto, Gustavo Santaolalla

En 1967, con 16 años, el músico argentino Gustavo Santaolalla comienza su carrera profesional y funda Arco Iris, una banda de rock y música tradicional. El grupo era parte de una comunidad de yoga guiada por Dana Winnycka y su compañero Ara Tokatlian. Su primer éxito, Blues de Dana, canción ganadora del Festival Beat de la Canción Internacional de Mar del Plata de 1970, estaba dedicado a ella de quien Gustavo estaba enamorado.

Dana, era trece años mayor que él e inspiró varias de sus canciones como ¿Quién es la chica? (1970). Sin embargo, los requisitos estrictos que ella imponía a la comunidad (prohibición de carne, alcohol, drogas, y especialmente el sexo), llevaron a la ruptura de la comunidad y de la banda en 1975.

 

 

Desde 1969, es amigo de León Gieco a quien le produjo el álbum De Ushuaia a La Quiaca y Pensar en nada. También mantiene una relación de amistad con Charly García.

En 1976 formó Soluna, donde tocó con Alejandro Lerner y su novia (por ese entonces) Mónica Campins. Juntos grabaron sólo un álbum (Energía Natural, con Charly García, Mauricio Veber y Rody Ziliani como invitados 1977).

Como consecuencia de la censura y las limitaciones artísticas en Argentina durante la dictadura militar, emigró en 1978 a Los Ángeles, California, ciudad que sería clave en su carrera (y donde reside hasta el día de hoy). Durante sus primeros tiempos en Estados Unidos, adopta un sonido más acorde a la música under de esos años, como el punk y el new wave y formó la banda Wet Picnic con quien sería en adelante su gran compañero de trabajo: el también argentino Aníbal Kerpel (ex Crucis). 

 

Ya en los noventa, Santaolalla se volvió un apellido clave durante la explosión del rock latino de aquel momento, siendo productor musical de importantes bandas y artistas del continente como Caifanes, Maldita Vecindad, Los Prisioneros, Café Tacuba, Divididos, Fobia, Molotov, Bersuit Vergarabat, Julieta Venegas, Juanes, Jorge Drexler, La Vela Puerca, Árbol, Puya, entre otros, cuyos discos producidos por él se han ganado un lugar dentro de los mejores del rock en español. Según cuenta el mismo Gustavo, todos los álbumes que ha producido han sido de músicos que han plasmado su identidad en las canciones y que han empujado los límites de lo convencional, y eso se relaciona con la búsqueda que él mismo ha hecho en la música.

 

 

En esa misma década publicó nuevas producciones en solitario: GAS (1995) y Ronroco (1998). Este último fue un disco instrumental, tocado principalmente con el instrumento andino que le da el título. Curiosamente, no se editó en Argentina. No obstante, Ronroco acabó  siendo  una producción elogiada por la crítica y un material de culto en la actualidad. Este material acercaría profesionalmente a Gustavo al mundo del cine, ya que el director Michael Mann decide incluir un tema de susodicho álbum para la banda sonora del filme The Insider.

A partir de ese momento, Santaoallla se dedicaría de lleno a la producción de bandas sonoras de películas como Amores Perros21 gramos o Diarios de motocicletaBrokeback Mountain por la cual ganó el Óscar en 2006.

 

En 2008, participó en el MTV Unplugged de Julieta Venegas, donde tocó el banjo en la canción «Algún día». Ya antes, en 1995, había participado en el Unplugged de Café Tacuba, como músico invitado en dos canciones.

Creó la banda sonora del videojuego The Last of Us, desarrollado por Naughty Dog de manera exclusiva para PlayStation 3.

El 8 de julio de 2014, dio a conocer su nueva producción: Camino, compuesto de 13 temas instrumentales -entre ellos The journey que ya venía presentando con anterioridad- y que, según palabras de su propio autor, es la continuación del álbum Ronroco. Desde el 2001 integra y es cofundador de Bajofondo.

 

 

 

Programa completo Encuentro en la cúpula con Gustavo Santaollalla:

 

 

 

Información obtenida de Wikipedia.

Videos extraídos de Youtube

Julie Andrews, más viva que nunca

 

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En los últimos días un rumor sobre el fallecimiento de la estrella nos acongojó a tod@s, pero esta  noticia por suerte es falsa. Así que, qué mejor ocasión para homenajearla recordando su brillante carrera, en vida.

Va este post con la mayor admiración y cariño para la gran Julie Andrews… más viva que nunca.

Nacida en Surrey, el 1 de octubre de 1935 y fallecida hoy 5 de marzo de 2018. Su nombre completo Era Julia Elizabeth “Julie” Andrews Artista completa y talentosisima: actriz cantante y bailarina  conocida especialmente por sus papeles en películas como Mary Poppins (1964), The Sound of Music (1965) Victor Victoria (1982) y The Diaries Princess  (2001), entre otros.

 

 

Julia Elizabeth Wells, (Julie Andrews) nació en Walton-on-Thames, en el condado de Surrey, sus padres eran un  maestro y una pianista, que luego de un tiempo se divorciaron. Su madre se volvió a casar con un actor, Ted Andrews, y a la pequeña Julie le cambiaron el apellido de Wells a Andrews. Ya desde muy joven, la pequeña Julie dio muestra de su talento y de una gran voz, llegando a tener un rango vocal de entre cuatro y cinco octavas, por lo que sus padres hicieron que recibiera clases de canto para que desarrollara sus habilidades vocales. Su primer contacto con la industria del espectáculo se dio con sus padres en un show de vaudeville.

 

Escena de Victor Victoria (1982)

Sus primeras actuaciones tuvieron lugar durante la Segunda Guerra Mundial, entreteniendo a las tropas británicas por todo el Reino Unido junto a  Petula Clark.

Su primera actuación en teatro fue en 1947, en el London Hippodrome de Londres,  con la obra Starlight roof y su debut en Estados Unidos se produjo en 1954, en la producción de Broadway The Boy friend.

En 1956, los compositores Frederick Loewe y Alan Jay Lerner contratan a Andrews para que protagonizara, junto a Rex Harrison, la obra de teatro My fair lady, basada en la obra Pygmalion de George Bernard Shaw. Esta obra fue un éxito tanto de taquilla como de público, y años después fue llevada al cine, esta vez protagonizada por Audrey Hepburn.

En 1961, los mismos productores vuelven a contratar a Julie Andrews para que protagonizara su nueva obra teatral. Esta vez se trata de una adaptación de la leyenda del Rey Arturo, a la que llaman Camelot. La representación vuelve a ser un éxito y empieza a dar fama a la actriz dentro del mundo artístico.

 

Maty Poppins (1964)

Después de perder el papel en la versión cinematográfica de My fair lady, Julie Andrews consigue el papel protagonista en una la película que sería en un clásico de Disney: Mary Poppins. Con esta película, en la que interpreta a una niñera muy especial cuyo trabajo es educar a los dos hijos de un matrimonio londinense, la actriz ganó el Óscar a la mejor actriz y el Globo de Oro a la mejor actriz de comedia o musical, y junto a los otros protagonistas de la película, el Grammy al mejor álbum para niños en 1965.

 

 

 

 

 

The sound of music (1965)

Al año siguiente, la actriz volvió a ser candidata al Óscar a la mejor actriz, esta vez por su interpretación de una novicia convertida en institutriz en la película The Sound of Music (conocida en América Latina como La novicia rebelde y en España como Sonrisas y lágrimas).

 

 

 

 

 

Entre otros filmes protagonizó Star! y Darling Lili, y apareció en algunas películas dirigidas por su segundo marido, Blake Edwards, como 10, la mujer perfecta(S.O.B.) Sois honrados bandidos y Victor Victoria (película que fue un gran éxito y le dio un Globo de Oro a la mejor actriz de comedia/musical, y una nueva nominación al Premio Óscar en 1982, y para muchos fue su mejor actuación.

 

Victor Victoria

 

 

 

El 23 de agosto de 1986, Julie Andrews fue invitada por el tenor español Plácido Domingo, a su concierto Plácido y sus amigos en el Amphitheater de los Ángeles, para recaudar fondos por el terremoto de México de 1985, junto a Frank Sinatra, John Denver y el grupo Pandora de México.

 

 

 

En los años ochenta y noventa casi no apareció en películas.

Julie Andrews en 2003.

En una entrevista a la revista Selecciones del Reader’s Digest, la actriz comentó que no volvía a los escenarios para cantar debido a que en 1998 fue operada de una enfermedad en la laringe. En 2000 recibió el título de dama comendadora de la Excelentísima Orden del Imperio Británico de manos de la reina Isabel II del Reino Unido. Además, posee una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood.

 

Con el cambio de siglo, la actriz protagonizó junto a Anne Hathaway la película The Princess Diaries (2001) y su secuela.

 

Las películas se convirtieron en grandes éxitos de taquilla y volvieron a lanzar la carrera de Andrews. Así, en 2004 prestó su voz para el personaje de la reina Lillian en la película Shrek 2, secuela del gran éxito comercial de 2001.

 

 

El 16 de diciembre de 2010 falleció su esposo Blake Edwards a los 88 años de edad.

 

 

 

 

 

Fuente: Wikipedia

Dobrinka Tabakova: Suite en estilo antiguo, por Maxim Rysanov

Dobrinka Tabakova, es una joven compositora nacida en 1980, (Plovdiv, Bulgaria) que  disfruta el desafío de dar nueva vida a formas musicales antiguas. Dobrinka explica que compuso esta suite: “Tabakova como un homenaje a Rameau, cuyos ballets teatrales y movimientos cortos y condensados ​​han capturado durante mucho tiempo mi imaginación. También fue inspirado por una visita a Versalles; Tenía la imagen de todos esos edificios magníficos en mi cabeza mientras escribía”.

Escrita para viola, quinteto de cuerdas o conjunto de cuerdas y clave, la Suite estilo antiguo muestra momentos  de la vida cotidiana de una familia aristocrática del siglo XVIII: cazar, cortejar en los jardines, bailar y disfrutar la opulencia. Cuenta con tres movimientos plagados de elementos folclóricos como por ejemplo en el regreso de la secuencia de la caza y un movimiento lento intenso. Pero Dobrinka  insiste en que  la suite es un moderno concierto grosso, una serie de diálogos entre solista y conjunto.

El trabajo fue escrito para Maxim Rysanov, y se estreno  con las cuerdas solistas del Ensamble de Bienvenida en Moscú en 2007. 

En este caso Compartimos la Suite en estilo antiguo en su  presentación con Maxim Rysanov (viola & conductor) en Radio Television Española  Symphony Orchestra Teatro Monumental, Madrid Noviembre, 2015.

Preludio: Fanfarria desde los balcones y regreso de la caza A través de corredores espejados. La rosaleda a la luz de la luna. Acertijo del organista de barril Postludio: Caza y final.

 

Fuente: Pagina de Dobrinka  Tabakova (http://www.dobrinka.com/)

traduccion de http://www.rhinegold.co.uk/29-september-to-12-october-2012/

 

Entrevista a James Rhodes del portal Publico.es . Por Sara Plaza

Compartimos la entrevista del portal publico.es realizada por Sara Plaza al pianista James Rhodes: http://www.publico.es/culturas/james-rhodes-entrevista-fugas-libro-musica.html

ENTREVISTA A JAMES RHODES “Aprender a tocar un instrumento debería ser un derecho humano fundamental”

El pianista inglés regresa a las librerías con su segundo libro, ‘Fugas o la ansiedad de sentirse vivo’, un relato que recoge los meses de una gira europea marcada por la depresión y la ansiedad.

James Rhodes.- CHRISTIAN GONZÁLEZ

James Rhodes.- CHRISTIAN GONZÁLEZ

Tras el éxito de Instrumental (Blackie Books, 2015), James Rhodes vuelve a enfrentarse a su pasado y este miércoles publica su segundo libro, Fugas o la ansiedad de sentirse vivo (Ed. Blackie Books). Esta vez el pianista británico habla sin tapujos de sus enfermedades mentales: de la depresión, la ansiedad y de los distintos trastornos diagnosticados, que son consecuencia de cuatro años de violaciones y de abusos sexuales cuando sólo tenía seis años.

A través de un diario que escribió durante los meses de gira por Europa en el año 2016 -en pleno auge de su primer libro-, Rhodes cuenta su lucha constante por callar a las voces de su cabeza que no le dejan vivir. Y de nuevo, la música clásica aparece como eje vertebrador de todo el libro, donde Bach, Chopin o Beethoven vuelven a ser sus salvadores.

James Rhodes es desde hace pocos meses vecino de Madrid, una ciudad de la que dice estar enamorado. “Finalmente he encontrado mi sitio, mi casa. La gente es muy amable, es una ciudad mucho más relajada, que me ayuda a calmarme de una manera muy agradable. Lo siento, pero me voy a quedar mucho tiempo aquí“.

El pianista ha recibido a Público en una de las habitaciones del Hotel Totem Madrid donde, con una amabilidad y una cercanía infinitas, ha hablado sobre su nuevo libro, la música clásica y sobre lo empeñados que estamos todos en ser felices, aunque nos resulte imposible.

El libro de ‘Fugas’, como ya hizo en su momento ‘Instrumental’ con los abusos sexuales, habla sin rodeos de las enfermedades mentales y pone sobre la mesa un tema que sigue estando marcado por el estigma. ¿Por qué sigue costando tanto acabar con este tabú social?

Tenemos tabús sociales sobre todo. Una de las cosas buenas, si es que hay alguna, en el caso Westein es que estamos rompiendo el tabú sobre el abuso de poder o la violación. Y estamos siendo capaces de hablar de ello y, más importante aún, la gente está empezando a escuchar.

“En los libros de autoayuda te dicen que puedes ser feliz en tres semanas y eso es una gilipollez”.

Lo que pasa con las enfermedades mentales es que fingimos que nuestra vida es fantástica, nos hacemos 45 selfies y elegimos el que sea perfecto. Y todos creemos que la vida de los demás es maravillosa, cuando en realidad todos tenemos vidas de mierda, todos tenemos ansiedad, depresión… Todos, a veces, nos sentimos una mierda en nuestro trabajo, todos tenemos problemas en nuestras relaciones. A veces nos odiamos o no podemos mirarnos al espejo. Y es normal y no pasa nada. Creo que deberíamos aprender a sentir eso y no esconderlo. Espero que si la gente lee el libro pueda sentirse identificada. Parece que todo el mundo tiene ese manual de instrucciones de la vida. Y yo no lo tengo, no sé lo que estoy haciendo. A veces no me siento como un adulto y no pasa nada. Tiene que estar bien poder decir esto. Y si cada vez más gente dice esto, cada vez habrá menos estigma y menos tabú al respecto.

Por eso pienso que los libros de autoayuda son tan peligrosos, porque los lees y piensas: “Lo estoy haciendo todo mal”. Te dicen que puedes encontrar la felicidad en tres semanas y eso es una gilipollez, es mentira. Tenemos que empezar a contextualizar esto y hablar de ello de otra manera.

James Rhodes.- CHRISTIAN GONZÁLEZ

James Rhodes.- CHRISTIAN GONZÁLEZ

A pesar de que Fugas no es un libro de autoayuda, ¿te ha servido, personalmente, como terapia enfrentarte de nuevo a esos meses tan duros?

Sí, creo que sí. Creo que escribir ayuda. Cualquier actividad creativa ayuda. En el mundo en el que vivimos las cosas son tan rápidas, hay tanta presión, tanta velocidad, tantos estímulos por todas partes, que encontrar algo creativo es una especie de antídoto para esto, nos ayuda a relajarnos.

Mi palabra favorita en español es duende. Se trata de encontrar algo que te pueda dar ese duende. Joder, es increíble. En mi caso es la música, pero es algo que la trasciende. Tiene que ver con la autoestima, con la disciplina, con la concentración, con el trabajo en equipo, la alfabetización. Mejora todo. Si encuentras algo creativo te puede ayudar mucho.

De nuevo la música clásica tiene un papel protagonista en el libro. ¿Cómo ha influido en su proceso de recuperación?

Creo que podríamos deshacernos del adjetivo “clásica” y decir sólo música, porque entonces es lo mismo para todos. Nos da igual que sea Jorge Drexler, Lana del Rey o Luis Fonsi. La música es fundamental en la vida de todas las personas, la vida sin música sería inconcebible. Escuchamos música para hacer ejercicio, cuando vemos películas está presente, cuando lo dejamos con nuestros novios y nuestras novias, cuando estamos en el metro, cuando nos relajamos… Es la expresión más unificadora del mundo. Más que la religión, más que el fútbol. Está en todas partes.

“La vida sin música sería inconcebible”

Y la razón por la que es tan poderosa para mí, la música clásica en particular, es porque va por debajo de las palabras. Es un lenguaje, un idioma que va directamente al corazón, sin pasar por el cerebro y es maravilloso. Es como estar delante de un cuadro en el Thyssen. No hay palabras, pero te emociona y esa es la experiencia que tengo yo con la música, me hace dejar de pensar. Y cualquier cosa que me haga dejar de pensar que no sea un químico es muy importante.

James Rhodes.- CHRISTIAN GONZÁLEZ

James Rhodes.- CHRISTIAN GONZÁLEZ

¿Por qué se sigue viendo la música clásica como algo alejado, antiguo y pretencioso?

La mayoría del público son pijos y van para que les vean con sus abrigos de piel, con sus trajes y van como diciendo “mirad qué cultura tengo escuchando a Brahms y pago 200 euros para ir al Palacio Real para ver Don Giovanni”. Eso es una idiotez. La gente de la industria, los músicos y los promotores quieren mantener la música clásica como una forma de arte elevada, que es mejor que todas las demás y, además, tienes que ser muy culto y tener dinero para comprenderlo. Nada de eso es cierto, la música es de todos y de alguna manera se la están apropiando esas personas. Es una de las razones por las que la música y la enseñanza musical son tan importantes: para que los niños sientan que es algo accesible.

Muchas veces pienso, ¿podemos llevar ropa que no parezca una puta ridiculez como si estuviéramos en el siglo XVIII, podemos ser más relajados, no tomarnos esto tan en serio? La música en sí es perfecta, no hay que cambiar nada, pero la presentación y todo lo que le rodea es demasiado. A veces parece que estés yendo a misa y no se puede hacer ningún tipo de ruido. Debería ser como ir al cine, que es un ambiente relajado, que lo disfrutas, debería ser posible cerrar los ojos y disfrutar de la música durante hora y media. Escaparse de Twitter, de Gran Hermano, de Tinder, de todo esto… Y escuchar la música, eso es algo maravilloso.

¿Cómo definiría a esos “guardianes” de la música clásica que has mencionado?

Creo que están asustados. A veces dicen que quieren abrir las puertas para que entren nuevos públicos, pero luego al final no lo hacen, quieren que vaya la gente de los grandes bancos, la gente de mucho dinero y, sinceramente, creo que son gilipollas. Es una generalización y seguro que hay gente que le gusta tener nuevos públicos, chavales con pendientes y con tatuajes.

“A la música clásica quieren que vaya la gente de los grandes bancos, la gente de mucho dinero y, sinceramente, creo que son gilipollas”

Mucha gente ha venido a conciertos míos en el Teatro Price, por ejemplo, que nunca habían ido a un concierto de música clásica antes y me hace muy feliz, pero también es difícil porque si no sabes nada de música clásica ¿por dónde empiezas? Igual por la Quinta sinfonía de Beethoven, pero hay cuatrocientas grabaciones de esta pieza. Luego ves allegro, sexto adagio, segundo movimiento, tercer movimiento…Te sientes un poco tonto y te compras los cincuenta mejores clásicos chill out. No hace falta llegar a este punto. Una de las cosas que me pone muy contento es que los sábados hago un espectáculo corto con Javier del Pino en la Cadena Ser y tenemos dos millones de oyentes: gente que trabaja en la hostelería, taxistas o gente en su casa. En vez de hablar de política o del Real Madrid hablamos de Brahms, de Mozart y de torrijas – y de otras cosas divertidas – (risas). Creo que tenemos que hacer esto más a menudo, en televisión, en la radio, deberíamos tocar en diferentes sitios, en diferentes momentos e intentar que la gente tenga acceso a la música. Con este libro espero que la gente diga: “Sí, he escuchado un poco de Mozart, un poco de Bach” y también que sigan escuchando a Lana del Rey, a Muse, claro.

James Rhodes.- CHRISTIAN GONZÁLEZ

James Rhodes.- Foto de CHRISTIAN GONZÁLEZ

Desde la industria no se hace muy accesible, pero desde fuera tampoco se incentiva mucho su aprendizaje. Apenas se destinan recursos para aprender a tocar instrumentos y al final todo depende que los padres tengan dinero para pagar las clases a sus hijos…

Esto ocurre porque los gobiernos de todo el mundo no lo priorizan. Por alguna ridícula razón piensan que el álgebra es más importante que la música. ¿Pero qué coño es eso? ¿Necesitamos más banqueros? No, en realidad no, necesitamos a gente que sea capaz de estar en una orquesta, que sea capaz de experimentar la música de distintas formas. He trabajado con niños en colegios y he visto la diferencia increíble que puede suponer la vocación musical, porque no es sólo aprender a tocar un piano o un violín, sino trabajar en equipo, tener más autoestima, poder concentrarte en algo. También tiene un impacto en las familias, en las vidas sociales de cada uno.

Es muy importante y los gobiernos deberían hacer un esfuerzo mucho mayor en la situación en la que estamos ahora. Creo que es igual en España y en Inglaterra: a menos que tus padres tengan dinero no vas a aprender a tocar un instrumento. Si tuviera una varita mágica todos los niños de todos los colegios del mundo aprenderían a tocar un instrumento. Y luego si quieren continuar deberían tener la oportunidad de hacerlo, pero tienen que tener una enseñanza básica, debería ser un derecho humano fundamental.

James Rhodes.- CHRISTIAN GONZÁLEZ

James Rhodes.- CHRISTIAN GONZÁLEZ

En España la asignatura de música ha dejado de ser obligatoria en los centros públicos y se han reducido las horas lectivas. ¿Qué les diría a los políticos que toman este tipo de decisiones?

Es terriblemente triste, pero es muy difícil cambiar un sistema político cuando hay una crisis económica y política. Ningún político va a defender la música porque lo que quieren son votos. Es muy difícil, pero sí que tiene que cambiar.

Los profesores tienen que tener más formación, los colegios más dinero, más acceso a instrumentos y a tener un lugar donde guardar esos instrumentos. He trabajado en algunos colegios en Inglaterra donde se compraron instrumentos a los niños y algunos no los podían llevar a casa porque eran tan pobres que su madre los vendería para comprar drogas, por ejemplo. Tiene que haber un cambio enorme y esto conlleva mucho tiempo y mucho dinero. No creo que sea difícil, pero es casi imposible sin intención política. Diría que cualquier político que disfruta escuchando una sinfonía o yendo a la ópera o escuchando a Bach o, incluso, a Lana del Rey, es un hipócrita enorme si hace esto y a la vez no está luchando por la educación musical. Debería sentir vergüenza.

Martín Gendelman: la fascinación por la energía de la música contemporánea.

 

El pasado lunes 29, y en ocasión de la gira que vienen realizando por Buenos Aires, la plata y Viedma los artistas Martín Gendelman (compositor) y Jovanni-Rey de Pedro (pianista), tuvimos ocasión de entrevistar al joven compositor oriundo de Neuquén.

 

La obra de Martín Gendelman (1976) se desarrolla tanto en el campo acústico como electrónico e incluye composiciones para solistas, grupos de cámara, y orquesta, como también varias piezas e instalaciones interdisciplinarias (principalmente con danza, video, y teatro).

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Luego de la charla que el compositor dictó en la Escuela de Música de Neuquén accedimos a una entrevista:

 

¿Cómo comenzaste tus estudios y como te fuiste acercando a la composición?

Empecé aquí en Neuquén a los cinco años, en un taller de música para chicos. Mi madre y abuelos están acá desde 1901.  Fui a los ocho años a la escuela de música, que no está en este edificio sino acá a la vuelta y estudié guitarra, audioperceptiva y coro por dos años.

Después un poco me aburrí y dejé de ir. Luego a los catorce  me interesé de vuelta por la música, escuchando Pink Floyd y otras cosas.

 

¿Tu instrumento era la guitarra?

Si, comencé a estudiar primero con Gabriel Henriquez un año, luego con Carlos Gimenez por un año y medio, y después me fui a estudiar a la Universidad de la Plata

 

¿Porqué te anotaste en composición?

Primero porque me interesó el programa de composición, por el tema de la armonía y lo que había en el, no tanto porque era composición. Pero de a poco fui entrando en el tema.

Pero ¿Tenías ideas musicales que querías plasmar?

No, no tanto. Estudié jazz y al comienzo lo mío era más ejecución. Lo que sí sucedió es que con los años de estudiar jazz  me sentí demasiado cómodo.  Y me parecía que había un techo en el sentido de que “está bueno pero estás tocando esto que ya está predefinido”  (pensaba). Y aún dentro del jazz, o  la verdad, dentro de todo lo musical, hay ciertas cosas no predefinidas, pero que tienen que ver con el estilo y que si no lo hacés se convierten en otra cosa.

Por eso sí creo que con el tema de la composición me sentía más libre.

 

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Y ¿como se inició tu carrera?

En  La plata  continué mis estudios de profesorado en composición y luego un poco de la licenciatura, pero no la terminé porque quería ir estudiar fuera del país. Así que después hice una maestría en Los Angeles y un doctorado en la universidad de Maryland en Washington DC,  siempre en composición. Di clases en varias universidades de esa zona  y hace cinco años que estoy en la  Georgia Southern University (Universidad del sur de Georgia) como profesor de composición y de teoría.

En relación a la música  contemporánea ¿Cómo se ha dado la evolución y que movimientos surgieron en las últimas décadas?

La música no escapa a la evolución histórica, ni a lo que tiene que ver con la modernidad y a lo que pasó en el siglo XX,  por eso hubo un quiebre muy importante en la segunda guerra. En la música ese quiebre se dio por el uso de la electrónica. Comenzaron a utilizarse medios electrónicos,  primero con cinta, con Pierre Schaeffer y la música concreta y luego con síntesis y Stockhausen: los compositores comenzaron a buscar y tenían otras herramientas para expresarse.  Siempre hay reacciones a un movimiento y aparece otro movimiento reaccionario y así.

¿En qué lugares se dio esta reacción y que la caracterizó?

Se dio en Europa, E.U y por acá también porque siempre tenemos una línea más directa a Europa. En los `60 se dio una búsqueda muy fuerte por la tímbrica, el timbre. La electrónica tiene que ver con eso. Tenés un mayor manejo del timbre porque por primera vez podes manejar  todo el sonido.  Con un cello podés realizar ciertas cosas, con un piano no podés hacer mucho, y quizás podes hacer más cosas con un instrumento de viento, pero siempre estás más limitado  por las características acústicas de ese instrumento. En cambio con música  electrónica y con síntesis vos creas el sonido de cero.

¿Seria a un nivel cuantitativo? Porque quizás lo cualitativo en los instrumentos los diferencia de un sintetizador…

Mmmh, no porque hoy en día un sintetizador es un instrumento más, aparte un instrumento podría ser cualquier cosa, como por ejemplo esta mesa (señala la mesa donde estamos).

No necesariamente. Y volviendo a la evolución a mediados de los años ´50 después de la segunda guerra, hay un quiebre y cuando lo vemos en historia y damos teoría ese quiebre se nota mucho.

 

Y donde estamos ahora?

Hoy en día lo que se ve es lo que se ha generado quizás desde los ´70. Porque ya, el serialismo ( serializar las alturas crear un sistema que tiene que ver con lo sonidos etc. ) no se usa tanto. Por ejemplo de los  `50 y los `60, la música serial no estaba tan presente. La verdad que no conozco muchos compositores que escriban sólo con la manera serial en que se escribía antes.

Boulez, Messiaen, también Stravinsky, Babbit muchos compositores hicieron  eso de un lado y del otro del Atlántico, pero creo que después de los `70 con el surgimiento de la música espectral, que buscaron crear un lenguaje armónico en base al espectro, (a los armónicos y al espectro armónico), se empezó a prestar mucha más atención a la cuestión acústica y como la acústica tiene una influencia grande sobre la estética. O crear una estética desde la acústica, si querés. Algunos lo ven como una teoría compositiva… otros  lo ven como una teoría más acústica, yo adhiero a esta posición. También en los `70 apareció el minimalismo en los Estados Unidos y hay algunos compositores que todavía siguen con eso, como Steve Reich o Philip Glass.

Después hay un búsqueda más del sonido por el lado de la distorsión y del ruido como  Helmut Lachenmann, un alemán que todavía compone. Su propuesta por ejemplo tiene sonidos,  con músicos soplando a través de un instrumento que en otro contexto serían ruidos. Pero crea así y muchos otros compositores también. Eso se escucha bastante ahora y también  una mezcla de todo  esto que fui explicando.

Y vos como compositor donde te posicionas?

En la mezcla de todo eso que dije (risas).

¿Es necesario estar formado en toda esa música para componer?

No, esta música es bastante compleja de escuchar y yo no conozco realmente  mucha gente que  diga que desde chico escucha música contemporánea, en general es lo contrario.  Cuando escuchás algo contemporáneo decís ¿Que es esto? y de a poco uno va escuchando lo que es más accesible y en general se deja escuchar más rápido.

Como por ejemplo: empezar con pop, rock, ciertos tipos de rock. Pero algo que sucede es que te cansan, más a la larga. En mi experiencia yo escuchaba rock, escuchaba pop. Pero después de años ya como que decís ¡Me gusta pero no lo puedo escuchar todo el tiempo! como lo escuchaba al principio. Entonces pasé al jazz, el jazz  que tiene una complejidad más alta.

Pero esta música  yo creo que es mucho más compleja que el jazz y es como un camino. Hay una  trayectoria que te va llevando a esto. Pero no es necesariamente para todo el mundo.

Ese es tu camino….

Si. La música clásica… siempre le explico a mis alumnos que es como una cebolla que tiene muchas capas. Es algo que al principio es difícil de ver o incluso  de que te guste, pero cuando empezás a ver las lógicas y que hay varias capas de lógica  y de conexiones es más y más interesante. Me pasa con Beethoven, cosa que  lo vengo escuchando hace un montón y lo uso para dar clase y todo  y todavía digo ¡Wow! mira hay algo que no había conectado todavía  ahora salió a la luz o sea ahora  lo escucho y antes no y lo había escuchado cien veces  y con la  música contemporánea creo que pasa eso ¿no? es bastante compleja.

Y¿cómo se hace para acercar al público a la música contemporánea ?

Y haciendo un programa interesante, al publico no le podés poner toda música rara. Es importante explicar, me parece, qué es lo que quiere el compositor. Cúal es contexto, de dónde viene. Mucha gente espera que el publico se siente y entienda y eso no funciona.

¿Te parece que en el futuro algún compositor contemporáneo puede volverse clásico, en el sentido de que perdure? ¿Hay algún exponente?

Y… no sé como escuchará una persona en el año 2.150 pero definitivamente creo que van ser más evolucionados que nosotros y quizás algo que hoy  parece ruido y desagradable – hablado de estética o sea algo que no parece bello- quizás les parezca bello.

Yo por ejemplo he escuchado música hecha con motores de lavarropas y no me parecio ¡Wow que bello! pero tampoco me pareció horrible.

Hace treinta años quizás hubieran dicho ¡Bagh! sobre eso y quizás en treinta o cuarenta años más digan ¡Qué lindo!

En cuanto a referente es la música electrónica. Hoy tiene toda su veta y hay cosas muy interesantes y diferentes de lo que  pasa con la música acústica. Hay cosas muy interesantes, como gente que trabaja con el silencio… no desde ahora , desde siempre. Por ejemplo yo estudié con un compositor que se llama Thomas Delio y la música de él a veces tiene quince segundos de silencio y después un sonido de tres segundos, súper trabajado, electrónico, muy complejo y después cinco segundos más de sonido y las estructuras son diferentes. Si yo lo pongo seguramente vas a pensar ¿Qué es esto?  pero bueno, es una estética y requiere una persona más evolucionada en cuanto a la escucha. Y eso dicho por quienes han pasado por todas estas otras cosas.

Pasa entre lo popular y lo académico también…

Si y también está el gusto, pero la música contemporánea es menos  accesible, por eso surge el problema que hablábamos en la charla hoy, el como atraer a una audiencia o llenar una sala. Esa dificultad va a ocurrir siempre con la música contemporánea, porque siempre esta treinta o cuarenta años adelante y las audiencias en la música están muy atrás. Vos fijate que a una persona no le molesta entrar a un museo de arte contemporáneo y que haya un pintura “rara” o sea una cosa bien contemporánea, no les molesta. Pero si  vos los sentás en un concierto de música contemporánea van a decir ¡¿Qué es es esto?! y se van… pasa todo el tiempo se levantan y se van. Hay algo que pasa con la gente, a la música la toman como algo más personal y es como si dijeran ¡No me podes hacer esto con la música!, viste?

¿Quizás sea que hay un percepción más directa de la música que nos afecta enseguida?

No sé quizás. Pero definitivamente pasa y también pasa que la gente esta mucho más atrasada en el campo auditivo que en el campo visual.

¿Existe la inspiración?

Si, existe. Lo que pasa es que me parece que para lograr la inspiración necesitas algo así como precalentar el cerebro. No soy muy religioso o muy espiritual creo que la inspiración viene más que nada de estar trabajando en algo trabajando, trabajando por horas y cuando esa  idea viene es porque vos conectaste todos los cables que tenías que conectar y eso lleva horas y años.

Por ejemplo dicen que Piazzolla se levantaba a la mañana y escribía una fuga. Era una cosa técnica, mecánica, pero eso hacia que el tipo precalentara y después se ponía a escribir lo él que componía. Todas las mañanas escribía algo así contrapunto etc. Yo no hago eso, pero cuando compongo me levanto y estoy un par de horas  poniendo cosas que van a ir a la basura y después,  en algún momento, digo ¡Ah, mirá esta idea y esta idea! y al otro día volvés y decís ¿Esta idea estaba buena? no y la tiras o por ahí encuentro una idea que está bueno y la sigo.

Si querés llamar a eso inspiración, si, yo creo que existe. Pero la idea romántica de la inspiración que te llega un día  y te levantas, no sé,  puede ser el tipo que está siempre trabajando. Por ahí paró y le vino una idea, pero es porque estaba trabajando.

Hay un montón de gente que son muy buenos y esperando la inspiración nunca escriben una nota. Entonces creo que la tenés que fomentar.

Como compositor ¿Tenés algún mensaje que querés dar?

No. Me divierte poner sonidos juntos crear estructuras de sonidos y crear formas musicales o procesos y no… no hay ningún mensaje atrás de eso. No puntualmente.

Al menos no consciente…

No consciente. Y de hecho me parece que hoy en día hay tantos mensajes… que es la pluralidad de voces ¿No? O sea el mensaje si querés puede ser la estética que uno va desarrollando, porque no es que yo hoy hago estos sonidos y mañana otros. Hay toda una consecuencia, pero hay tantos mensajes y tanta bajada de línea de acá y de allá  que me parece que está bueno que la composición esté libre de ese sentido, de esa carga. Puede ser lo que quieras, porque a mi me interesa la parte abstracta, mi arte es bastante abstracto.

Más que mensaje a mi me interesa crear una energía que yo siento y  plasmo en el papel y el músico la toma y la interpreta de cierta manera y que el público pueda entender esa energía, que puede estar expresada con diferentes elementos. En  definitiva es un manejo de la energía, una percepción del tiempo y esa cosas. Eso sería la composición y lo que me agrada transmitir.

¿Que recomendaciones  das a jóvenes estudiantes interesados en composición?

Que escuchen mucha música, que estén abiertos a todo, al rap, a lo que sea  y a lo contemporáneo. Que toquen  y que hagan grupos de gente, que creen comunidades ya sea con grupos de rock u otra música. Pero me parece que eso es interesante. También  tratar de escuchar buenos músicos, eso hace la diferencia. No escuchar mediocridades. Hay que hacer de todo escuchar a Hermeto Pascoal, a la Sinfónica Nacional o cuando  viene alguien de afuera escucharlo y cuando toca alguien de acá a la vuelta que hace su trabajo también.

Recuerdo que un pensador decía que un escritor tiene que leer mucho mucho y después olvidar lo que leyó para poder escribir pero en realidad no te lo olvidas sino que esta atrás en el inconsciente.

 

Muchas Gracias a Martin Gendelman!!!

Se puede acceder a su música a través de su pagina:

http://www.martingendelman.com/

 

Martin Gendelman

Un nativo de Neuquén, Argentina, Martín Gendelman se involucró con lTa música desde el principio. Su estudio de la guitarra lo llevó a explorar estilos populares y clásicos por igual.Sus principales instructores incluyen Carlos Giménez y virtuoso del jazz Pino Marrone. A los dieciocho años, ingresó en la Plata Universidad Nacional de La, donde estudió composición y pedagogía musical bajo la dirección del compositor Mariano Etkin, entre otros. En 2002, con el apoyo parcial de una beca otorgada por la Provincia de Neuquén, se trasladó a Los Ángeles, donde estudió con los compositores Liviu Marinescu y Daniel Kessner en la Universidad Estatal de California, Northridge. En 2007, obtuvo un doctorado en composición de la Universidad de Maryland, College Park, donde estudió con Lawrence Moss (principalmente) y Thomas Delio.

Además de ampliar su producción de obras de concierto, mientras que en Maryland, comenzó a perseguir su interés en las implicaciones de los aspectos teatrales y espaciales de una actuación musical. En consecuencia, desde entonces ha llevado a varias colaboraciones interdisciplinares junto con coreógrafos y bailarines, artistas visuales, actores, establecidas y diseñadores de iluminación y otros. Su música ha sido interpretada en los conciertos, festivales y conferencias en todo el continente americano, Europa y Oriente Medio. Gendelman es un miembro de la Sociedad de Compositores (SCI), el College Music Society (CMS) y la Sociedad Americana de Compositores, Autores y Editores (ASCAP).

Simultáneamente a su actividad como compositor, Gendelman ha estado profundamente involucrada en la educación superior. Ha sido profesor en la Universidad de Maryland (College Park y el condado de Baltimore), la Universidad Católica de América, la Universidad de Towson, y la Escuela de Música Levine. En 2011, comenzó un nombramiento como Profesor Adjunto y Jefe de Composición Musical y Teoría en la Universidad del Sur de Georgia, donde coordina los programas de grado y posgrado en la composición de música, así como el área de la teoría musical. Además de esto, fundó y dirige On The Verge y Nueva Música en el sur, dos series de conciertos que introducen al público local a la música del arte del siglo 20 y 21.

 

 

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