Proyecto Mahler y los 30 años de la Orquesta Juvenil de la Universidad de Tucumán

 

Durante la semana del 13 al 18 se desarrollará el Proyecto Mahler en la ciudad de San Miguel de Tucumán.

 

El mismo consiste en una serie de actividades enmarcadas tanto en los 30 años de la Orquesta Juvenil de la Universidad Nacional de Tucumán como en el cumpleaños del compositor bohemio- austriaco y tendrá lugar en el teatro Alberdi (Crisóstomo Álvarez, 4000, Tucumán, Argentina)

 

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La orquesta Juvenil de la UNT es dirigida desde hace 25 años por el maestro Gustavo Guersman y en sus 30 años ininterrumpidos de vida ha realizado numerosas presentaciones dentro y fuera del país (Giras a Chile e Italia), conciertos didácticos, grabaciones, etc.

Es la primera vez que en Tucumán se genera un evento de esta naturaleza , incluso que una orquesta interprete una monumental obra. El evento se enmarca dentro del ” Julio Cultural Universitario” y el Plan de Acción 2015 de la Secretaria de Extensión de la UNT.

 

El programa ( todo en el Teatro Alberdi) :

– Lunes 13

– 20:00 hs. Muestra ” Objetos” de la artista plástica Nora Grupalli

-Martes 14

-20:00 hs.  Conferencia “Titán” de Gustav Mahler a cargo del Prof. José Luis Conde

-Jueves 16

-20:00 hs.  “Mahler-Freud, un encuentro ” Mesa Panel con los Ps. Ricardo Gandolfo y Osvaldo Aiziczon y la Psiq. María Rosa Fernandez, modera Maestro Gustavo Guersman

-Viernes 17 y Sábado 18
-22:00 ” Concierto Aniversario ” Orquesta Juvenil con más de 120 músicos (juveniles y ex-juveniles) Sinfonía N 1 “Titán” de Gustav Mahler Dir: Gustavo Guersman.

Todas las actividades se desarrollarán en  el Teatro Alberti ,Crisóstomo Álvarez, 4000, San Miguel de Tucumán, Tucumán, Argentina. Teléfono 054-0381- 422-9118.

 

 

 

Más sobre Gustav Mahler (Kaliště, Bohemia, actualmente República Checa, 7 de julio de 1860-Viena, 18 de mayo de 1911) fue un compositor y director de orquesta bohemio-austriaco. Sus composiciones están consideradas entre las más importantes del postromanticismo.
En las primeras décadas del siglo XX, Gustav Mahler era considerado uno de los más importantes directores de orquesta y de ópera de su momento. Después de graduarse en el Conservatorio de Viena en 1878, fue sucesivamente director de varias orquestas cada vez más importantes en diversos teatros de ópera europeas, llegando en 1897 a la que entonces se consideraba la más notable: la dirección de la Ópera de la Corte de Viena (Hofoper). Durante sus diez años en la capital austriaca, Mahler —judío converso al catolicismo— sufrió la oposición y hostilidad de la prensa antisemita. Sin embargo, gracias a sus innovadoras producciones y a la insistencia en los más altos niveles de representación se granjeó el reconocimiento como uno de los más grandes directores de ópera, particularmente como intérprete de las óperas de Richard Wagner y Wolfgang Amadeus Mozart. Posteriormente, fue director de la Metropolitan Opera House y de la Orquesta Filarmónica de Nueva York.
Como compositor, centró sus esfuerzos en la forma sinfónica y en el lied. La Segunda, Tercera, Cuarta y Octava sinfonías y Das Lied von der Erde (La canción de la Tierra) conjugaron en sus partituras ambos géneros. Él mismo advertía de que componer una sinfonía era «construir un mundo con todos los medios posibles», por lo que sus trabajos en este campo se caracterizan por una amplísima heterogeneidad. Introdujo elementos de distinta procedencia como melodías populares, marchas, fanfarrias militares, mediante un uso personal del acorde, entrecortando o alargando inusitadamente las líneas melódicas, acoplados o yuxtapuestos en el interior del marco formal que absorbió de la tradición clásica vienesa. Sus obras sinfónicas adquirieron desmesuradas proporciones e incluyó armonías disonantes que sobrepasan el cromatismo utilizado por Wagner en su Tristán e Isolda. La apariencia del desorden que resultaba, con el esfuerzo extra que demandaba reconocer alguna formalidad «clásica» en su estructura, generó la incomprensión de su música, atrayéndole una hostilidad casi general, pese al apoyo de una minoría entusiasta entre la que se contaban los miembros de la Segunda Escuela de Viena, que lo tenían por su más directo precursor.
De entre su obra, cabe señalar sus nueve sinfonías terminadas (diez, si se incluyen los bosquejos de la Décima) y varios ciclos de canciones o lieder. Sus principales colecciones de canciones son: Lieder eines fahrenden Gesellen (Canciones de un oficial migratorio); el ciclo Des Knaben Wunderhorn (El cuerno mágico del muchacho), basado en una recopilación de cantos populares alemanes; Kindertotenlieder (Canciones a los niños muertos) y las canciones Rückert-Lieder, basándose en ambos casos en los textos del poeta alemán Friedrich Rückert; también, la renovadora síntesis de sinfonía-ciclo de canciones Das Lied von der Erde, con letra de poemas traducidos del chino al alemán.
La revalorización de Mahler fue lenta, al igual que la de Anton Bruckner, y se vio retrasada a causa de su gran originalidad y del auge del nazismo en Alemania y Austria, pues su condición de judío catalogó a su obra como «degenerada» y «moderna». Lo mismo sucedió con otros compositores, caídos en desgracia en el Tercer Reich. Sólo al final de la Segunda Guerra Mundial y por la decidida labor de directores como Bruno Walter, Otto Klemperer y, más tarde, Bernard Haitink o Leonard Bernstein, su música empezó a interpretarse con más frecuencia en el repertorio de las grandes orquestas, encontrándose entre los compositores más destacados en la historia de la música.

 

Info de Wikipedia.

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